La máxima de que lo sano es comer de todo puede ser engañosa —nadie 'necesita' comerse un bollo de chocolate—, pero sí alude a algo que los expertos en nutrición siempre recalcan: la variedad. Es lo que defiende por ejemplo Tim Spector, epidemiólogo especializado en la salud de la microbiota, que promueve un estilo de vida saludable que potencie el eje intestino-cerebro, presentando especial atención a la alimentación.
El fundador del proyecto Zoe y divulgador, ha vuelto a atacar algunos de los falsos mitos sobre nutrición al hablar sobre las virtudes de los frutos secos. Lo ha hecho en en el podcast The Diary of a CEO, en una entrevista en la que recomienda a todo el mundo el consumo diario de estos alimentos vegetales para potenciar la salud en general y, concretamente, tanto de la microbiota intestinal como del cerebro.
Hoy sabemos que están llenos de virtudes a pesar de su alto contenido calórico, y precisamente hasta hace unas décadas se demonizaban, como los huevos. Al ser tan ricos en grasas se pensaba que eran malos para el corazón. “Ahora hemos cambiado totalmente de opinión y creo que eso demuestra lo mucho que ha cambiado este campo en relativamente poco tiempo”, afirma Spector.
Es cierto que son muy calóricos, pero sus grasas son cardiosaludables y aportan además muchas otras propiedades saludables. Son fuente de fibra, proteínas, minerales y vitaminas esenciales, aportan energía de liberación lenta, son saciantes y ayudan a controlar el azúcar en sangre. Incluso se sabe que son eficaces en dietas de adelgazamiento, siempre que no se consuman fritos, azucarados o con demasiada sal.
¿Y qué fruto seco es el mejor? Tim Spector quiere acabar con esta pregunta engañosa. Personalmente confiesa que le gustan mucho las almendras; “Hay muchos estudios que demuestran que son buenas para la cognición, e incluso tienen algunos efectos leves sobre otros aspectos de la salud cerebral y el estado de ánimo. Son buenas para la microbiota y salud intestinal”. Pero eso no quiere decir que los demás frutos secos no sean también beneficiosos, al contrario. Todos suman diferentes nutrientes, y esa es la clave de una microbiota sana.
“La idea no debería ser que solo hay un tipo de fruto seco que se debe comer para ayudar al cerebro. Deberíamos atender al principio de diversidad. Por lo tanto, los frutos secos mixtos son realmente la mejor manera de ayudar a la salud cerebral y general. La clave es mezclarlos”, afirma.
El experto recomienda especialmente su consumo por las mañanas, acompañando a otros alimentos saludables, saciantes y beneficiosos para el intestino, que completen el resto de nutrientes que debe formar una dieta equilibrada, por ejemplo con yogur o kéfir, queso fresco y frutos rojos, pudiendo añadir también semillas o proteínas de calidad.
Y siempre adecuando las cantidades a las necesidades energéticas individuales de cada persona.