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Las claves del guacamole perfecto (y receta con vídeo incluido)

Las claves del guacamole perfecto (y receta con vídeo incluido)
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Como ocurre con muchas recetas, un buen guacamole es algo exquisito mientras que lo opuesto el algo de lo que es mejor mantenerse alejado. Las claves del guacamole perfecto son sencillas y están al alcance de todos, así que si sois tan amantes de la salsa mexicana por excelencia, seguid leyendo y no dejéis escapar nuestros consejos.

Compartimos también con vosotros una receta de guacamole que nos ha volado la tapa de los sesos. Detrás de ella se encuentra nuestro compañero Pablo, mexicano, cocinero (en tiempos) y amante del buen comer. Desde que la probamos no hemos hecho otra y no tenemos intención de cambiar. Es una receta que se queda con nosotros para siempre.

Ingredientes

Para 6 personas
  • Aguacate 3
  • Chile serrano o de árbol (también puede servir chile habanero) 1
  • Cilantro fresco en manojo 1
  • Cebolla morada 1
  • Lima 2
  • Tomate maduro (opcional) 1
  • Mango (opcional) 1
  • Nachos fritos de maíz para acompañar

Cómo hacer el guacamole perfecto

Dificultad: Fácil
  • Tiempo total 10 m
  • Elaboración 10 m

Cortamos los aguacates por la mitad, retiramos sus huesos y colocamos la carne en un molcajete (el mortero de piedra tradicional mexicano). Machacamos poco a poco hasta obtener la textura deseada. Añadimos la cebolla morada finamente picada y el cilantro picado. Condimentamos con sal, pimienta negra y unas gotas de zumo de lima.

Si no tenemos molcajete podemos machacar el aguacate con un tenedor. Es aconsejable que quede con tropezones. Otra opción sería ayudarse de una batidora, pero el guacamole queda como una salsa espesa y pierde su textura natural. La gracia del guacamole es ser una salsa rústica donde se sienten las texturas de todos sus ingredientes.

A los ingredientes base se le añade chile picado. El más común es el chile serrano, también conocido por chile de árbol verde, pero el habanero es una buena opción. Tiene mucho sabor y es el único chile que no daña el estómago.

Entre los ingredientes opcionales se encuentra el tomate. En México hay dos corrientes diferenciadas con opiniones opuestas sobre el uso de este ingrediente en el guacamole: los "con tomate" y los "sin tomate". Ambas aceptadas, así que cada cual que proceda según su gusto.

Finalmente, el toque maestro que hace de este el guacamole perfecto, es el añadido de mango en pequeños dados. Esta fruta aporta mucha cremosidad y, sobre todo, un dulzor que le va de fábula al guacamole. Listos todos los ingredientes solo remover y servir.

Las claves del guacamole perfecto

Usar aguacates de buena calidad y en su punto de maduración. Estos tienen más sabor y se machacan con facilidad. Y sí, decimos machacar en vez de triturar. El guacamole es una salsa de textura grumosa y en su elaboración se usa el mortero (o molcajete) o, en su defecto, un tenedor.

Encontrar el equilibro en los condimentos. La lima, el cilantro y el chile se han de notar, pero sin dominar el conjunto. Y para suavizar y contrastar, nuestro compañero Pablo recomienda añadir mango picado. Un acierto total y absoluto. El toque dulzón de esta fruta y la suavidad de su textura le van de fábula.

Picar la cebolla muy fina. Que se note su presencia, pero que sin destacar. Para ello es también importante usar cebollas de sabor suave. La cebolla morada o la blanca son dos buenas opciones. En caso de no encontrar ninguna de ellas, lo recomendable es usar menos cantidad.

Sobre el uso de tomate en el guacamole. Al igual que ocurre con la tortilla de patatas, hay dos corrientes bien diferenciadas. Los que siempre lo tienen presente y los que consideran que añadir tomate al guacamole es un sacrilegio.

Durante años hicimos guacamole con tomate, pero cuando lo probamos sin él nos pasamos al otro bando. Cuestión de gustos. En cualquier caso, lo importante es, en caso de usarlo, escurrir bien el tomate, retirar los jugos y usar solo la carne. Con ello la cremosidad y untuosidad del guacamole se mantienen intactas.

Por último, el guacamole es una salsa que se oxida con rapidez. El aspecto no influye en el sabor, pero la comida entra por los ojos y, sinceramente, entre un guacamole verde y otro tirando a marrón está claro que nos decantaríamos por el primero. Por eso conviene servirlo en el momento y preparar la cantidad exacta para que no haya sobras.

No obstante, si esto último ocurriera, las sobras se pueden guardar en la nevera y cubiertas con una pequeña cantidad de agua. La oxidación se reduce al máximo con este truco del que ya os hablamos hace unos meses y que podéis consultar aquí.

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Con qué acompañar el guacamole perfecto

Al guacamole le van de cine unos totopos o nachos caseros, pero no es la única manera de disfrutarlo. Probad a añadirlo al rellenos de burritos, fajitas o quesadillas. O untarlo en la base de unas tostas y completar con tomates cherry, anchoas, queso fresco, etc. Es una delicia de cualquier manera.

En Directo al paladar | La guía definitiva para hacer el mejor guacamole
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