
Hoy he ido a una gran superficie a comprar un par de cosillas que nunca encuentro en las tiendas de mi barrio, ni de mi pueblo entero. Como hacia un montón de tiempo que no había ido me lo he encontrado todo cambiado de sitio, por lo que me he tenido que dar un largo paseo para encontrar lo que estaba buscando. Esto me ha permitido descubrir que han instalado una gran zona con infinidad de productos ecológicos.
Me he entretenido un rato en mirarlos detenidamente y como el resto de la gente que estaba haciendo lo mismo que yo, opino que a pesar del inmejorable aspecto que presentaban, son demasiados caros. De vuelta a casa me he dado cuenta que, quitando la consabida creencia popular que están mucho más ricos y que son mucho más sanos, desconozco casi todo sobre este tipos de productos.
Así que me he puesto a trabajar un poco para averiguar cuándo considerar un alimento ecológico.








