Los aceites comestibles en la cocina I

No hace mucho os hablaba de los aceites aromatizados, de moda en la nueva cocina, o de aceites más exóticos como el aceite de argán, muy usado en la cocina magrebí. En los países mediterráneos el aceite de oliva es el más utilizado, pero no debemos olvidar que hay muchos otros aceites comestibles de uso en cocina, algunos de uso tan extendido como el de girasol, el aceite de nuez o el de sésamo.
Son muchos los usos en cocina de estos aceites, ya sea para freír, asar, aromatizar, hacer masas al horno, conservas, marinadas, etc. Os comento algunos de los más usados.
Bourrasol.
Uno de los menos conocidos es el bourrasol, en realidad una mezcla de aceites obtenidos por prensa en frío, predominando el de girasol con un 6% de aceite de germen de trigo y otro 6% de aceite de borraja. Este último se usa desde la Edad Media por sus propiedades medicinales, sobre todo por ser estimulante del sistema hormonal femenino.
Su uso más común es en dieta cruda, mayonesas y salsas frías. Tiene altos contenidos en vitamina E que le dan propiedades antioxidantes naturales y cosméticas, así como ácidos grasos insaturados como el ácido linoleico, que lo hacen un aceite cardiosaludable.


Hoy me he encontrado con este curioso utensilio el Calphalon deseeder que sirve para quitar o remover las pepitas o semillas de algunas frutas y vegetales.
Nuestra cocina es rica en sabor, y parte de ello se debe a las especias utilizadas, que como bien sabemos, además, algunas de ellas resultan muy beneficiosas para el organismo, fortaleciendo la salud y facilitando la digestión.