Cuando necesites una cena rápida, rica y nutritiva, ni te lo pienses, esta es tu receta. Clásico donde los haya de la cocina británica, su nombre se refiere a la mezcla de salchichas (bangers) servidas con puré de patatas (mash), pero suele acompañarse también, casi de forma obligatoria, de guisantes y un gravy de cebolla.
Con ingredientes sencillos y un proceso sin complicaciones, tendrás en poco tiempo un plato nutritivo y equilibrado que suele gustar a toda la familia. Además, es ideal para esos días en los que no apetece pasar demasiado tiempo en la cocina, pero sí comer bien y casero, con una combinación de proteínas, hidratos y una salsa que aporta todo el sabor.
La clave: Cocinar la cebolla a fuego lento hasta que quede bien cocinada, agregarle el vino tinto, y dejar reducir. El resto es tan sencillo como preparar un puré de patatas cremoso.
Primero pelamos y troceamos las patatas para cocerlas en agua salada 20 minutos.
Mientras tanto, pelamos la cebolla y la cortamos en rodajas para cocinarla 10 minutos con un hilo de aceite a fuego medio. Vertemos el vino tinto y agregamos la pastilla de caldo. Llevamos a ebullición. Bajamos el fuego, y cocinamos lentamente durante 15 minutos. Ajustamos de sal y pimienta.
Calentamos la leche y la mantequilla, y chafamos las patatas. Mezclamos estos ingredientes para hacer el puré, y agregamos la mostaza, sal, y pimienta.
Salteamos los guisantes con una cucharada de aceite, y cocinamos las salchichas.
Servimos el puré de patatas, las salchichas y los guisantes, y regamos con la salsa de cebolla.
Con qué acompañar los bangers and mash
Puedes preparar como acompañamiento unas galletas saladas de sésamo y parmesano y una ensalada de col.
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