Las papas mayo son la guarnición que no falta cuando en Chile se enciende la parrilla. Se trata de una ensalada fría de patata cocida, zanahoria y cebolla, todo ligado con una buena mayonesa y rematado con cilantro fresco. Aunque su terreno natural es el asado, también es habitual verla en las mesas de Navidad, en las Fiestas Patrias del 18 de septiembre o en cualquier cumpleaños familiar, siempre como acompañamiento y nunca como plato principal.
Esta es la versión básica, aunque cada casa chilena tiene la suya, como nuestra ensalada campera. Es habitual encontrar variantes que suman guisantes, huevo duro en rodajas, apio picado o incluso pimiento rojo. Su parentesco con la ensaladilla rusa es evidente. Si preparas tu propia mayonesa el resultado gana muchísimo.
Empiezas cociendo las patatas con piel en agua con sal hasta que estén tiernas al pinchar con un cuchillo, cosa que suele llevar entre 20 y 25 minutos. La zanahoria se puede cocer en la misma agua unos minutos antes de sacar las patatas.
Cuando las hortalizas están templadas, pelas las patatas y la zanahoria y las cortas. Picas la cebolla en trozos finos y la incorporas junto a las patatas y la zanahoria en un bol amplio.
Añades la mayonesa poco a poco, removiendo con cuidado para que las hortalizas se cubran bien sin llegar a romperse. Ajustas la cantidad según prefieras la ensalada más o menos cremosa y terminas con el cilantro picado.
Dejas reposar la mezcla en la nevera al menos una hora antes de llevarla a la mesa. El frío ayuda a que los sabores se asienten y la textura de la mayonesa se vuelve más agradable.
Con qué acompañar papas mayo
Esta guarnición está pensada para el asado, así que combina bien con un choripán o con un asado de tira a la parrilla bien jugoso. También funciona junto a una chorrillana chilena si buscas montar una mesa completa de picoteo.
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