Sin encender el horno ni manchar la cocina: esta lasaña desnuda es una cena fácil, rápida y saludable

Una versión abierta, sin horno ni bechamel, donde los ingredientes quedan a la vista 

Dap2 6
Facebook Twitter Flipboard E-mail
ines-vazquez-noya

Inés Vazquez Noya

Editor

Para preparar esta lasaña no es necesario encender el horno, preparar una bechamel ni esperar a que gratine el queso, algo que en estos días de tanto calor se agradece muchísimo.

Esta lasaña de verduras sin horno es una versión abierta y el invento definitivo para resolver un almuerzo o una cena de verano con un resultado excepcional. La magia está en jugar con la frescura de los ingredientes de temporada y montarla al momento: coces la pasta unos minutos, salteas unas verduras bien coloridas y lo juntas todo en capas. Es ligera, vistosa y, sobre todo, sencilla de preparar.

Para el relleno te sirve lo que tengas a mano o más te guste, pero la combinación de calabacín, tomates cherry, espárragos y champiñones salteados funciona de maravilla. A la hora de servir, unas cuantas hojas de albahaca fresca y un chorrito generoso de un buen aceite de oliva virgen extra hacen la magia.

Para mantener el plato ligero sin renunciar a la cremosidad de la bechamel, la ricotta o el requesón son grandes aliados. Tienen esa textura suave que une las capas de pasta sin resultar pesada para la noche. Una estrategia es perfumar el queso antes de usarlo con un poco de ralladura de lima o limón, o bien con unas hierbas provenzales, este pequeño detalle le da un contraste aromático. Solo hay que extender una capa generosa entre placa y placa y dejar que se impregne del calor de las verduras recién salteadas.

Como toque final, justo antes de llevar a la mesa, espolvorea una buena lluvia de rawmesan por encima. Le dará una terminación de sabor mucho más pronunciada a queso y una capa crujiente. 

En DAP | Lasaña vegetariana de verduras 

En DAP | Lasaña vegana 


Inicio