Pocos ingredientes, fácil de preparar en pocos minutos, saludable y rica en proteínas de calidad sin renunciar al placer de comer algo rico; parece difícil encajar todos estos requisitos a la hora de la cena, cuando no tenemos tiempo ni ganas de complicarnos, pero es posible lograrlo con recetas un poco trampa como este falso pan plano.
Es falso y tramposo porque no es realmente pan, pero nos hace el apaño. El llamado flatbread de proteínas es un comodín estupendo si necesitamos incrementar nuestro consumo de proteínas magras o buscamos algo ligero que sea saciante y nutritivo, que además se salga de la rutina que nos puede aburrir al repetir cada día siempre lo mismo.
Solo hay que triturar con la batidora corriente o un robot de cocina un par de huevos y 200 g de queso cottage o similar, un queso fresco bien rico en proteínas que sea espeso, y los aderezos que nos apetezcan. La masa se vierte en un molde al gusto y se hornea hasta que cuaja y queda dorada por fuera, dándonos una base firme para servir con lo que nos apetezca.
La idea es que quede una masa fina para poder montar sándwiches o para enrollarla con algún relleno que nos guste formando una especie de wrap, fajita o rollito para devorar con las manos.
Podemos servir el 'falso pan' con salmón ahumado, sardinillas o atún, pisto o verduras que tengamos que gastar, hummus u otro untable vegetal, aguacate, tomate y algún queso suave, restos de pollo asado o tofu, pechuga de pavo cocida, ensalada, guacamole, etc. Es perfecto para dar salida a sobras de la nevera o simplemente tirar de conservas de la despensa.
En DAP | Mi receta ligera favorita para cenar sano y rápido con solo dos ingredientes básicos
En DAP | Cuando quiero cenar una sopa de pescado hago esta sabrosa receta, rápida, barata y saludable