Hay vinos que considero infalibles cuando salgo a comer fuera de casa y que me parecen un refugio dentro de una carta de vinos. No es que no me guste salir de ciertos lugares comunes, pero sí hay etiquetas que sé que son una garantía de tres cosas: precio, calidad y consenso.
Precisamente tres factores que me importan mucho cuando voy a un restaurante y, por las razones que sean, tus amigos o familia acaban endosándote la tarea de elegir el vino. Un clásico cuando te dedicas al mundo de la gastronomía, pero que no pica.
Como tampoco pica, cuando sales a cenar por ahí, y encuentras en una carta uno de los vinos más accesibles, más exitosos y más fáciles de encontrar de Álvaro Palacios, que firma junto a su sobrino Ricardo Pérez, un tinto que es un acierto seguro: su famoso Pétalos, un hermano pequeño de algunos hitos del vino español como el inaccesible La Faraona o como el mucho más terrenal Villa de Corullón.
No lo amo solo yo. Ni tampoco la crítica especializada, que suele regar siempre por encima de los noventa puntos a este vino, la gama de entrada al universo de los Palacios en El Bierzo y que tiene todo lo que le puedo pedir a un tinto de consenso.
Precio, frescura y capacidad de aguantar por completo una comida, desde el aperitivo hasta el plato principal. Una virtud que no pasa desapercibida para los tintos hechos con uva mencía, variedad al alza desde hace unos cuantos años, y que aquí se expresa con su frescura y jugosidad, llevándonos además a un tinto frutal y con cierto cuerpo pero que no se pasa y que no se hace pesado.
Pétalos 2023. DO Bierzo.
De esos que repites la copa y que pensarías, incluso, en que quedan de maravilla cuando se toman un poquito más frescos y los disfrutas en un copeo o antes de sentarte a comer.
Por su precio, además, es un auténtico regalo y el típico vino sorpresa con el que, además, quedas de maravilla y de conocedor –en un nivel de entrada, tampoco nos pasemos– cuando lo ofreces o cuando lo pides en el restaurante.
Imágenes | Foto de Maxime Kirschner en Unsplash
En DAP | Los cinco enólogos que más han contribuido a mejorar la reputación del vino español en el mundo