A la ciudad de Almería no se va buscando estrellas Michelin, restaurantes de relumbrón, menús degustación ni alta cocina, pero eso no quiere decir que no haya locales con mucha solera, mucho encanto y mucho sabor que conviertan a la capital almeriense en un destino gastronómico más que apetecible.
Hablamos de un paraíso de las tapas, de las raciones y de comer en barra, pero también de una ciudad muy golosa y muy amante de sus cafeterías, que ha hecho del mar, de los arroces y de algunas tapas típicas su razón de ser gastronómica, hasta el punto de que resulta del todo imposible entender Almería sin mencionar, por ejemplo, la jibia en salsa, la cuajadera de sepia o el famoso chérigan.
Cuajada de barrios con mucha solera marinera, de bares, tabernas y restaurantes con décadas de historia, Almería ha sabido mantener esa tradición y esa cultura de bar tan propia del sur de España sin perder un ápice de encanto, algo que no pueden decir de la misma manera otras ciudades andaluzas, donde el turismo de masas ha acabado convirtiendo algunos establecimientos emblemáticos en lugares casi de Disneylandia.
Almería, además, es una ciudad, para los estándares habituales del viajero español, asequible al bolsillo, variada, rica y, sobre todo, muy hospitalaria, en la que puedes disfrutar por igual de platos de pescado, de cuchara y de un alma marinera que es, en el fondo, el verdadero corazón de la ciudad.
Índice de Contenidos (26)
- Qué es típico comer en Almería
- Dónde comer las mejores tapas en Almería
- Bonillo
- Casa Puga
- Chele
- La Herradura
- Café Colón
- El Bombón
- Jovellanos 16
- Kiosco 18 de Julio
- Montenegro
- El Quinto Toro
- Taberna El Andaluz
- Restaurantes buenos y baratos recomendados en Almería
- Akalá
- El Terrao
- Valentín
- Casa Sevilla
- Restaurantes gastronómicos en Almería
- Bello Rincón
- Casa Joaquín
- Club de Mar El Candelero
- Ginés Peregrín
- Tony García Espacio Gastronómico
- Travieso
- Dónde desayunar en Almería
Qué es típico comer en Almería
No lo vas a ver en otra parte, pero es el tótem por antonomasia de la barra almeriense: el chérigan o chérica, según lo veas, no deja de ser una sencilla tapa con pan cortado al bies, tostado y coronado por un poco de alioli, tomate rallado o algún fiambre, tortilla, queso, atún o anchoas, que es la gran tapa almeriense.
No dejes atrás, tampoco, si ves gurullos o el no menos popular tabernero, otra receta a base de tomate y que suele servirse como tapa. También es tierra de migas, de la conocida como marraná de pulpo o del ajo colorao, que no es difícil ver en muchas barras. Exactamente igual que otros clásicos como la tortilla de patatas, la jibia en salsa, la ensaladilla o las patatas bravas.
Dónde comer las mejores tapas en Almería
Bonillo
El Bonillo es una institución almeriense. Llevan más de cincuenta años sirviendo sus famosas patatas bravas en tres versiones —sin picante, picantes y extra picantes— en un local pequeño, sin mesas, de tapeo rápido en barra. Sin pretensiones ni actualizaciones estéticas, aquí solo importa la calidad del producto: bravas que generan devoción, tocineta, champiñones, jibia. No en vano dice el almeriense que si no has pasado por el Bonillo, no conoces la ciudad.
- Bonillo
- Calle Granada, 12, 04003 Almería
- 652 56 16 79
Casa Puga
Taberna fundada en 1870, Casa Puga es el bar más antiguo y querido de Almería. Situado junto a la Catedral, en pleno casco histórico, conserva intacta su atmósfera de bar andaluz de principios del siglo XX: decoración de época, camareros de toda la vida y una carta de pinchos y tapas que ha ido pasando de generación en generación. El bacalao frito, el riñón a la plancha y los vinos de la región de Albuñol son sus grandes señas de identidad. Una visita obligatoria.
- Casa Puga
- Calle Jovellanos, 7, 04003 Almería
- 950 23 15 30
Chele
Conchas finas. Chele
Uno de los bares más veteranos de la zona de Oliveros, el Chele lleva décadas ganándose la fidelidad de su barrio con una propuesta muy sencilla: tapas de pescado, mariscos y cocina casera a precios razonables. Sus calamares en aceite, sus boquerones y sus frituras son los platos más valorados. La terraza es perfecta para tapear en primavera y verano. Buena relación calidad-precio y un ambiente de barrio auténtico que escasea cada vez más en las ciudades.
La Herradura
Tapa de gambas. La Herradura
Desde 1981, La Herradura lleva sirviendo tapas típicas almerienses en la Rambla Amatisteros con una constancia y una fidelidad a la tradición que le han valido la lealtad de varias generaciones. La carta de chérigan es una de las más amplias de la ciudad: desde los clásicos —mixto de jamón york y queso fundido, de atún— hasta los más originales, como el de rulo de cabra con confitura de tomate y cebolla, el de queso fresco a la plancha, el de sobrasada con queso o «el cateto», con tomate, ajo y huevo a la plancha. Una institución del tapeo almeriense.
- La Herradura
- Rambla Amatisteros, 1, 04005 Almería
- 678 60 66 42
Café Colón
En la Plaza Marqués de Heredia, en el corazón de Almería, el Colón es mucho más que una cafetería: es un punto de encuentro para todas las generaciones y uno de los herederos directos del bar Parrilla Colón donde, según la leyenda, nació el chérigan. Abrió en 1988 de la mano de Juan Sánchez y hoy lo llevan dos de sus camareros históricos, Francisco Solbas y Francisco González, quienes han mantenido intactos los churros con chocolate y los chérigan que lo hicieron famoso —de jamón york, atún o anchoas, los tres sabores originales—. Amplio horario, terraza y servicio eficiente. Un clásico almeriense.
- Café Colón
- Plaza Marqués de Heredia, 6-8, 04001 Almería
- 950 28 64 61
El Bombón
Bar de tapas de pescado fresco situado en la Plaza Echegaray, junto a Puerta Purchena. A El Bombón la clientela acude por la frescura del producto: boquerones, almejas, gallo Pedro, atún, navajas. El local no es grande y suele llenarse, por lo que conviene reservar o llegar pronto. Precio ajustado para la calidad que se sirve. Uno de los mejores bares de pescado del centro de Almería.
- El Bombón
- Plaza Echegaray, 1, 04003 Almería
- 653 58 65 36
Jovellanos 16
Tosta en Jovellanos 16.
En la calle de tapas por excelencia de Almería, Jovellanos 16 es uno de los más apreciados de la zona, con una propuesta que fusiona técnicas modernas con recetas tradicionales. Las croquetas, las tostas, los pepitos y los platos de temporada tienen mucho criterio y materia prima de calidad. Buena selección de vinos, cervezas artesanas y vermuts.
- Jovellanos 16
- Calle Jovellanos, 16, 04003 Almería
- 660 54 73 54
Kiosco 18 de Julio
Pincho moruno del Kiosco 18 de Julio.
Fundado en 1961, el Kiosco 18 de Julio es un referente en Almería gracias a una localización inmejorable —en la Plaza de la Concordia, con gran terraza al aire libre— y a la calidad de sus tapas. El pincho moruno es su plato más famoso y ha generado devoción entre generaciones de almerienses. También destacan los cortadores, los calamares y los productos de carne a la brasa. Se llena siempre, así que o llegas pronto o reservas. Precio muy ajustado.
J. Nevada
Sardinas fritas. J. Nevada.
El Nevada es uno de esos bares de toda la vida que aún perviven en el corazón de Almería, con parroquianos de siempre y una propuesta centrada en el pescado fresco: salmonetes, brótola, aguja, mero, asaduras. Sin alardes ni decoración estudiada, solo producto de calidad bien tratado y un ambiente que te transporta a otra época. La Guía Repsol lo tiene entre sus favoritos. Los calamares fritos son su tapa más celebrada. Ve pronto, porque se llena.
Montenegro
Pescaíto frito. ©Montenegro.
Bodega familiar desde 1949 en la Plaza Granero, una pequeña plaza peatonal del casco antiguo donde Pepe Ibarra y su hijo Javier siguen sacando adelante una de las tabernas más auténticas de Almería. Pescaíto frito, el cerdo al ajo, el bacalao frito, los taberneros y el queso viejo son los referentes de una carta corta y sin concesiones al turismo de paso. Buena selección de vinos. Ambiente íntimo con barriles y decoración de época. No te confíes con el pago con tarjeta, que a veces no lo aceptan.
El Quinto Toro
Mítica taberna almeriense fundada en 1947 por don Juan Leal —quien da nombre a la calle donde se ubica gracias a una petición popular— y hoy en manos de su tercera generación. La decoración taurina, los guisos y las recetas populares —patatas a lo pobre con huevo, asadura de cordero, callos con garbanzos, remojón— conforman una propuesta que no ha cambiado en setenta años. Tapas gratuitas con la consumición. Ambiente de barrio tradicional almeriense en estado puro. Cierra los domingos.
- Quinto Toro
- Calle Juan Leal, 6, 04001 Almería
- 950 23 91 35
Taberna El Andaluz
Croquetas de Taberna El Andaluz.
Desde 1950, la Taberna El Andaluz lleva sirviendo en la zona de la Avenida de Felipe II, cerca del Centro Comercial Mediterráneo, una cocina de carnes a la brasa y tapas almerienses que ha generado fidelidad entre generaciones. Parada recomendada para conocer zonas de tapeo más allá de los circuitos habituales. Destacan la costilla El Andaluz del horno de leña, la hamburguesa de jibia y la croqueta de gallopedro.
Restaurantes buenos y baratos recomendados en Almería
Akalá
Arroz con bogavante. ©Akalá.
En primera línea del paseo marítimo, frente al mar, Akalá es la arrocería de referencia en Almería. Aquí reinan los arroces secos y caldosos elaborados con producto local de primera: el arroz del señorito, el arroz negro, el meloso con bogavante o el de marisco son los grandes clásicos de una carta breve pero sin fisuras. La decoración es cuidada y luminosa, el ambiente agradable y el servicio, rápido y amable. Precio medio entre 25 y 35 euros. Imprescindible si te gusta el arroz bien hecho.
- Akalá
- Av. de Cabo de Gata, 217, 04007 Almería
- 850 99 09 97
El Terrao
Tomate, melva y cebolla morada. ©El Terrao.
El restaurante con las mejores vistas de Almería está en la azotea del edificio de Calle Marín, y desde allí ofrece una panorámica de la ciudad que justifica la visita por sí sola. Pero la cocina acompaña: carnes, pescados y mariscos bien elaborados en un ambiente de terraza al aire libre que es uno de los más apreciados de la capital. Reserva muy recomendable, especialmente en verano.
Valentín
Lubina a la plancha.
Desde 1987, Valentín Montes lleva al frente de este restaurante que es referencia indiscutible del pescado y el marisco almeriense. La carta es amplia y mediterránea: mariscos, pescados del día, carnes, verduras de la huerta y una sección de arroces muy cuidada. La bodega supera las 350 referencias. El ambiente es íntimo y elegante sin excesos, y el servicio, atento y personalizado. Precio medio en torno a los 35 euros. Cierra los lunes. Reserva muy conveniente.
- Valentín
- Calle Tenor Iribarne, 19, 04001 Almería
- 950 26 44 75
Casa Sevilla
Berenjenas fritas. ©Casa Sevilla.
Abierto desde 1958 y con más de seis décadas de solera almeriense, Casa Sevilla es uno de esos restaurantes que funcionan a todos los niveles: se puede tapear en la barra con un vino, comer en el amplio comedor o celebrar un acontecimiento en alguno de sus salones privados. La cocina mediterránea tira de huerto propio, y eso se nota en las berenjenas fritas con miel, el bacalao a la almeriense o los boquerones fritos al limón. Las carnes a la brasa y los arroces completan una carta amplia y sin estridencias. Precio en torno a los 30 euros. Un clásico que nunca falla.
Restaurantes gastronómicos en Almería
Bello Rincón
Bello Rincón.
A apenas cuatro kilómetros de la capital, por la vía litoral que une Almería con Aguadulce, este restaurante familiar lleva más de medio siglo mirando al Mediterráneo. Surgió como venta de carretera, se convirtió en merendero en los años sesenta y hoy es uno de los referentes gastronómicos indiscutibles de la provincia. La carta gira en torno al pescado y el marisco frescos del día: el marisco a la sal, el arroz negro, el arroz con bogavante y la paella mixta son sus platos más demandados. Precio medio en torno a los 50 euros. Conviene reservar, especialmente en fin de semana.
Casa Joaquín
Pocas mesas —apenas dieciocho comensales— y ninguna carta escrita: la propuesta del día depende de lo que haya llegado del barco o del mercado, y Joaquín, tercera generación al frente de un negocio que arranca en 1918, sabe siempre dónde encontrar el mejor género. Pescados, mariscos, salazones y embutidos de primer nivel, tratados con la sencillez que les hace justicia. Entre los clásicos de la casa, el rape en salsa de almendras, receta navideña almeriense que lleva décadas en su memoria. Uno de los grandes referentes del culto al producto en Almería. No es barato, y hay que reservar con bastante antelación.
- Casa Joaquín
- Calle Real, 111, 04002 Almería.
- 950 26 43 59
Club de Mar El Candelero
Paletilla de cordero.
Reformado con acierto y elegancia, el Club de Mar El Candelero es el restaurante con las mejores vistas de Almería: grandes cristaleras abiertas al Mediterráneo, en primera línea del puerto deportivo. La cocina marinera trabaja con los mejores productos locales del mar, y el ritual del carrito de pescados del día —una exhibición de frescura en la que elige el propio comensal— es una de sus señas de identidad. Servicio atento y profesional, a la altura de las ocasiones especiales. Menú diario disponible. Reserva recomendada.
Ginés Peregrín
Ajo colorado de mejillones en escabeche con ajoblanco andaluz.
Nueve años trabajando en Holanda y recorrido por cocinas de medio mundo le dieron a Ginés Peregrín la perspectiva necesaria para regresar a su tierra con un proyecto personalísimo: una cocina de base mediterránea, construida sobre el producto almeriense de proximidad —del barco a la cocina, del invernadero a la mesa—, enriquecida con matices de Japón, México o Perú. El local tiene apenas treinta comensales, lo que garantiza un trato íntimo y muy cuidado. La propuesta se articula en menú degustación sorpresa, con opción de maridaje. Reserva imprescindible.
- Ginés Peregrín
- Calle Méndez, 6, 04003 Almería
- 630 57 89 14
Tony García Espacio Gastronómico
En los bajos del Avenida Hotel, con entrada independiente a pie de calle y cocina totalmente abierta, Tony García ha construido un gastrobar de carácter cosmopolita donde el producto almeriense es el gran protagonista. La propuesta se organiza en tres registros: la Cocina en Miniatura para el día a día, y los menús degustación Fortuny y Jara —este último íntegramente vegetal— para una experiencia más pausada. La decoración de la entrada, con vegetales coloridos, ya anuncia el respeto por la materia prima. Seleccionado por la Guía Michelin. Terraza agradable. Reserva recomendada.
Travieso
Bacalao Alejandra con guiso de trigo almeriense.
Enclavado en una zona residencial, lejos del circuito turístico, Travieso es uno de los restaurantes más interesantes de Almería y lleva el sello de la Guía Michelin. El chef Dani Muñoz trabaja una cocina contemporánea y creativa anclada en el producto de temporada y proximidad: el sashimi de presa ibérica Joselito, el salmonete de roca o el costillar ibérico glaseado son ejemplos de una propuesta que sorprende sin perder el hilo con la tradición almeriense como sucede con el guiso de trigo de Almería. Ambiente tranquilo, servicio atento. Tanto carta como platillos informales y menú degustación. Conviene reservar.
- Travieso
- Calle Lentisco, 14, 04007 Almería
- 950 11 41 74
Dónde desayunar en Almería
A Almería no venimos solo a tapear, sino que también conviene reservar un hueco para sus pastelerías históricas y sus heladerías artesanas, que forman parte de la identidad de la ciudad tanto como el chérica o el pescaíto frito.
Desayuno en La Dulce Alianza.
La parada dulce por excelencia es La Dulce Alianza, en el Paseo de Almería, 2, una empresa familiar fundada en 1888 que lleva más de 135 años endulzando a los almerienses. Sus tartas, glaseados, bollos y bombones —todo de elaboración propia— son parte del paisaje sentimental de la ciudad. Tiene varios locales, pero el del Paseo es el más emblemático, con terraza incluida para la sobremesa.
Brazos de gitano de Confitería Rex.
Con menos historia, pero muy recomendable, Confitería REX (Av. de la Estación, 36) es el lugar al que los almerienses también van para desayunar bien: bollería de elaboración propia, gran variedad de panes y un café que enamora. Abre incluso los domingos por la mañana, lo que la convierte en un refugio para el desayuno largo.
En cuanto a heladerías, la referencia artesana es Helados del Desierto, con varios puestos repartidos por la ciudad —Calle Trajano, Calle Obispo Orberá, el paseo de Retamar— y también en Cabo de Gata y Agua Amarga. Sus helados son 100% naturales, sin aditivos ni azúcares añadidos, elaborados con fruta de temporada y producto almeriense, con gama vegana incluida.
Cambiando de tercio y hablando de cafeterías, si buscáis una referencia accesible en plena calle de tapas, La Chumbera (Calle Jovellanos, 10) es la parada favorita de residentes y viajeros por igual: tostadas en múltiples versiones, tartas caseras y buen café en un local tranquilo y sin estridencias.
Media de ahumados, con queso fresco y semillas de Collage Café.
A unos pasos, Collage Café (Calle Sagunto, 6) va un paso más allá en la oferta de tostadas —de mermelada casera, de roquefort, de tortilla de patatas, de nocilla— y suma creps caseros y batidos de fruta natural.
Distinto perfil, más vinculado al specialty coffee, es el de Industrial Coffee (Paseo de Almería, 34), con un local de estética cuidada y terraza en la arteria más animada de la capital: café de origen, buena repostería y tostadas de aguacate para quien prefiere el desayuno más contemporáneo.
Desayuno con cookies y cakes en Industrial Coffee.
Por último, si la ocasión pide algo más clásico y con solera, Habana Cristal (Calle Altamira, 9) lleva desde 1983 siendo el escenario del desayuno largo almeriense, con sus legendarios batidos de chocolate, sus churros, su horchata y un café que tiene ejército propio de incondicionales.
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