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Los desórdenes alimentarios que pudieron matar a Steve Jobs

Los desórdenes alimentarios que pudieron matar a Steve Jobs
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La obsesión de Jobs por las manzanas iba más allá del logo

Jobs era un vegano confeso desde su juventud. En principio, esto podría no suponer mayor problema. Aunque una dieta estríctamente vegana puede presentar algunas carencias nutricionales, bien es cierto que se pueden suplir mediante complementos. Pero lo que condenó a Jobs no fue su veganismo, sino las erráticas decisiones que tomó una vez que fue diagnosticado de cáncer de páncreas, y quizá, los desórdenes alimentarios que tuvo durante toda su vida.

La vida de Steve Jobs, siempre estuvo ligada de alguna forma al misticismo, a la medición, a una filosofía Zen. Esa forma de ver el mundo, tuvo mucho que ver con la forma en la que diseño sus productos, pero también influyó decisivamente sobre su forma de alimentarse.

Tras un viaje a la India, Jobs adoptó un regimen alimenticio bastante cuestionable. Como cuenta Walter Isaacson en su excelente biografía, pasaba semanas enteras comiendo solo zanahorias y manzadas, y también era frecuente que se tomara largos periodos de ayuno. Según él, durante estos periodos de ayuno era cuando más creativo se encontraba, y cuando algunas de sus grandes creaciones tomaron cuerpo. Ya hemos comentado anteriormente que un ayuno intermitente puede ser beneficioso para el organismo, pero ¿llevó Jobs sus hábitos demasiado lejos?

Posibles Carencias nutricionales en su dieta


Puesto que Jobs era, por lo que parece, vegano estricto (es decir, ni leche ni huevos) podemos hacer algunas suposiones sobre su dieta y sus carencias. La primera es que muy posiblemente tuviera carencia de vitamina B12, cuya principal fuente es de orígen animal.

Es posible que también tuviera déficits de ácigos grasos, sobre todo saturados y omega-3, o que tuviera un ratio omega-3/omega-6 muy desequilibrado. Es posible que tomara frutos secos, que le proporcionarían grasas, pero que serían bajas en saturadas, y en omega-3. Aunque bien es cierto, que el coco podría haber sido una fuente de grasa saturada de origen vegetal. A ese nivel de detalle es complicado llegar.

Por otro lado, aunque unos periodos cortos o controlados de ayuno, pueden tener un efecto de estrés positivo, es posible que Jobs se excediera con esos ayunos, y que su estrés hormonal fuera más alto de lo deseable. De hecho, y esto es pura y simple especulación, su cáncer inicial fue de páncreas, un insulinoma.

jardín zen

El cáncer de Steve Jobs


Aunque la dieta que llevaba, bien pudo ser sub-óptima, y nutricionalmente poco densa en ocasiones, lo que realmente sorprende en un hombre como Jobs, son las horribles y fatales decisiones que tomó cuando supo que tenía cáncer.

Jobs tenía una capacidad de concentrarse en lo que interesaba tremenda, pero también una alarmante incapacidad para prestar atención a cosas que no eran de su completo intrés. Por desgracia para él, el cáncer cayó en la segunda categoría. Lo aparcó y buscó su curación a través de medicinas alternativas y dietas milagrosas.

Su biógrafo, Isaacson, le preguntó por qué no había querido operarse. La respuesta de Jobs fue “no quería que violaran mi cuerpo de esa manera“. La decisión de no operarse a tiempo de un cáncer de páncreas (insulinoma), que suele tener buena evolución, fue un error trágico.

En vez de eso, decidió optar por más ayunos, más dietas, consultas con más gurús holísticos y al cabo de dos años su cáncer se extendió al hígado, e intestinos. Casi de urgencia se tuvo que operar para que le extirparan parte de esos órganos.

Con muy poco hígado funcional se puede vivir, pero el páncreas es otro asunto. Es una fábrica hormonal y si te quitan una parte tienes que modificar ciertos hábitos alimentarios. Entre las recomendaciones que los médicos dieron a Jobs fue la de “comer más proteína“, precismante por su limitada capacidad para metabilizarlas dado su reducido páncreas.

Esto a Jobs le supuso un enorme problema, ya que chocaba por completo con su filosofía de vida. Aunque hizo algún intento por tomar más proteínas, con una dieta ovo-lacto-vegetariana, no parace que lo llegara a conseguir del todo. Además, los desajustes hormonales que le provocaba el propio cáncer, complicó aún más su situación porque suprimió mucho su apetito, para gran desconsuelo de su familia, que hizo todo lo posible por ayudarle a comer más y mejor.

La comida como medicina


Es obvio que una alimentación sana es clave para una buena salud, y en ese sentido, la máxima de “haz que tu alimento sea tu medicina” tiene mucha importancia. Pero todo tiene un límite. Uno no puede esperar recuperarse de una apendicitis, solo con cambiar la dieta. Hay enfermedades que una vez establecidas, no se van a curar con dieta. Una dieta puede mejorar, pero años y años ciencia también nos han permitido acceder a otras fuentes de conocimiento y técnicas que nos pueden salvar la vida.

Confiar, única y exclusivamente, en que de forma “natural” a través de alimentos nos podemos curar de cualquier enfermedad, puede llevar a consecuencias trágicas.

¿Murió Jobs a causa de sus desórdenes alimentarios?

Es casi imposible poder afirmar o demostrar esto. Sin embargo sí que hay factores que no ayudaron en nada. Por ejemplo, el exceso de estrés hormonal y físico, pudo crear un bucle negativo. Más estrés del trabajo, más ayunos, peor alimentación, más estrés hormonal. Su cáncer fue de tipo hormonal en células del páncreas, que es posible que hubieran estado trabajando bajo condiciones nada saludables.

Por otro lado, una vez establecido el cáncer los hábitos alimentarios de Jobs, no hicieron sino complicarlo aún más. Tanto a nivel hormonal, como de requerimientos nutricionales la situación no era la mejor para recuperar su organismo. Y por supuesto, y más importante, si hubiera extirpado las células tumorales del páncreas a tiempo con una operación, la situación podría haber sido otra.

Una última reflexión personal. Jobs decía que sabía que moriría joven. No dejo de pensar que de alguna forma, las decisiones relativas a su cáncer, acordes en cierta forma con su filosofía de vida, fueron todas encaminadas a dejar la naturaleza siguiera su curso y complir así su profecía.


Imagen | Por owaief89, Por CaDs
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