
El tema de los aditivos alimentarios permitidos en la Unión Europea, es una de esas cuestiones a las que los consumidores estamos más sensibles. Por eso me ha parecido muy interesante la noticia de la aprobación de una nueva regulación aprobada hace unos días por la Comisión de la UE.
A priori, podríamos creer que todos los aditivos son malos, por el hecho de ser añadidos a los productos naturales. Pero no tiene por qué ser así, ya que los aditivos tienen como función, asegurar la seguridad de los alimentos que nos comemos, facilitar su conservación, o hacer que estén disponibles incluso fuera de temporada.
Otros aditivos se utilizan para dar mejor aspecto, color, aroma, etc a los productos, por lo que podríamos decir que los aditivos pueden tener distintas finalidades, por lo que hablamos de conservantes, colorantes, emulsionantes, aromatizantes, edulcorantes, espesantes, etc.








