
Le pique a quien le pique me gusta comer con las manos. Hoy he comido en un restaurante de menú a 10,50 euros, donde estaba incluido un entrante, un primer plato, un segundo plato, postre, café, pan y bebidas.
Los dueños del restaurante no creo que sean conscientes de su buena suerte, pero en su cocina tienen a una cocinera de las que miman el menú diario y como no es la primera vez que voy, he llegado cómoda sabiendo que comería bien.
Por este motivo antes que me tomaran nota he estirado mi cuello hasta límites peligrosos, para poder espiar las mesas de alrededor y así elegir mis platos con los ojos, y aunque no ha sido nada fácil tomar una decisión como segundo plato he escogido para mi desgracia unos deliciosos boquerones.



En Córdoba la tradición obliga a recorrer las