
Con las uvas de Nochevieja, como casi todo en la vida, cada maestrillo tiene su librillo. Imagino que cada uno tenemos nuestras manías a la hora dar cuenta de las 12 uvas cuyo deber es procurarnos fortuna los correspondientes meses del año próximo. Así que, haciendo uso de la pregunta de la semana para satisfacer mi curiosidad, os inquiero:
¿Cómo os coméis las uvas en Nochevieja?
¿Sois de los puristas? Que os las tragáis al tempo con pepitas incluidas ¿o necesitáis pelarlas y desmenuzarlas para no perder el ritmo de las campanadas? ¿Habéis sucumbido a la comodidad aséptica de las uvas enlatadas?
Como siempre, me encantaría conocer vuestros gusto y opiniones en Directo al Paladar Respuestas: ¿Cómo os coméis las uvas en Nochevieja? donde además podréis votar la que os resulte más acertada o ingeniosa, y así compartirla con vosotros a la par que presentamos la nueva pregunta la próxima semana.







Tal vez hay quien todavía no sabe donde celebrará la cena de Nochevieja y es posible que a estas alturas no encuentre sitio en los restaurantes que no cierran para esta festividad. Lo que está claro es que tendrán que rascarse el bolsillo, pues el trabajo una noche de fiesta se paga y la calidad también.