La Unión Europea prohibirá, a partir del 3 de septiembre, la importación de carne y otros productos de origen animal para consumo humano desde el país americano.
La medida está encuadrada dentro de la política de la unión para reducir la resistencia a los antibióticos y se toma después de que un informe apunte a que Brasil incumple las reglas europeas que exigen que los productos estén libres de agentes antimicrobianos usados para el engorde.
El Gobierno de Lula da Silva ha anunciado que tomará medidas para revertir un anunció que impacta de lleno en su economía. En 2025, Brasil envió a los países de la UE más de 370.000 toneladas de carne de bovino, por valor de unos 1.800 millones de dólares, según datos gubernamentales citados por Folha de S.Paulo.
La decisión no ha sentado nada bien al Ejecutivo brasileño, tanto por su dureza como por el momento en que se produce, solo unas semanas después de la entrada en vigor de Mercosur, el acuerdo comercial entre la UE y Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay del que Lula ha sido un gran valedor.
Brasil es el único país de los cuatro socios de Mercosur afectado por esta medida, lo que le dejaría en muy mala posición frente a sus competidores regionales.
En un comunicado, el Gobierno brasileño ha recalcado que exporta a la UE desde hace 40 años y que tiene “un sistema sanitario robusto e internacionalmente reconocido”.
Imagen | Thiago Miranda
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