La costa oeste de Estados Unidos ya se está preparando para la temporada de verano, y eso implica adelantarse a un enemigo que cada año causa más daños económicos y medioambientales: el mejillón. Más concretamente, especies invasoras de mejillón tan difíciles de controlar que este año hay recompensa para quien logre aportar una solución que ayude a las autoridades.
La Oficina de Reclamación estadounidense, Bureau of Reclamation, ha puesto en marcha un desafío abierto a todo el público para dar con soluciones innovadoras que ayuden a prevenir y controlar la propagación de especies invasoras acuáticas. Tal es la magnitud del problema, que se ofrecen hasta 200.000 dólares en premios a través de tres fases.
La situación no es para tomársela a broma, ya que estas especies invasoras suponen un grave riesgo para el suministro de agua y las infraestructuras hidroeléctrica en todo el oeste de Estados Unidos, además de causar un gran impacto en los ecosistemas y dañar también las embarcaciones privadas de los vecinos y turistas. Se calcula que las dos principales especies de mejillón invasor, quagga y cebra, son responsables por sí solos de más de 1.000 millones de dólares anuales en costes de control, a los que se suma también el mejillón dorado en muchas zonas.
El mejillón cebra (Dreissena polymorpha) es uno de los moluscos invasores más extendidos en todo el mundo que también causa estragos en España, pues forma parte del listado de especies invasoras de nuestro país. Pequeño pero matón, este molusco se adhiere a cualquier superficie y crea densas colonias en agregados capaces de expandirse con gran rapidez. Habita en agua dulce y agua salada, es muy resistente a distintos grados de temperatura, de salinidad y a la desecación, y se reproduce con mucha facilidad.
La principal vía de entrada de estas especies invasoras es accidentalmente a través de la navegación con embarcaciones contaminadas, pero también por aguas de lastre, trasvases o, simplemente adherido a botas, redes u otros objetos. A menudo la invasión se produce desde las larvas, casi microscópicas, que flotan a la deriva sin ser vistas y se cuelan en cualquier parte, colonizando así tuberías, sistemas de desagüe, motores, muelles, hélices y todo tipo de infraestructuras.
Así, para detener o prevenir una campaña invasiva demasiado grave, el Bureu ha lanzado el Desafío Detener al Autoestopista, un concurso de premios para complementar las acciones que ya están realizando las autoridades locales. El desafío se estructura en tres fases:
- Documentos Conceptuales. Hasta seis ganadores recibirán hasta 25.000 dólares cada uno por proponer conceptos novedosos y no dañinos de inspección o descontaminación de lastre.
- Presentación Virtual. Los ganadores de la Fase 1 presentarán presentaciones virtuales que demuestran un camino hacia el diseño de ingeniería. Hasta tres ganadores recibirán hasta 50.000 dólares cada uno.
- Desarrollo de prototipos. Los ganadores de la Fase 2 desarrollarán prototipos para pruebas a escala de laboratorio. Hasta tres ganadores recibirán las siguientes cantidades máximas: primer premio de hasta 125.000 dólares, segundo premio de hasta 75.000 dólares, tercer premio de hasta 50.000 dólares.
En cualquier caso, se recomienda a todos los propietarios y usuarios de embarcaciones de cualquier tipo que extremen las precauciones y sigan las instrucciones de las autoridades locales y los puntos de control. Es clave la limpieza profunda de cada nave, así como vaciarla y dejar que se seque por completo antes de llevarla de unas aguas a otras, y lo mismo se aplica al equipo de pesca o de uso acuático.
Imágenes | Flickr/Tom Britt/Alexander Hardy - USFWS Fish and Aquatic Conservation