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Rioja clásico versus Rioja moderno

Rioja clásico versus Rioja moderno
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La verdad es que el título del post, Rioja clásico versus Rioja moderno, parece indicar un duelo entre ambos estilos vitivinícolas, y nada más lejos de la realidad, simplemente hace mención a dos maneras diferentes de entender el vino, dos vinificaciones claramente diferenciadas, cada una con sus características propias. dos formas distintas de entender la misma realidad de una tierra tradicionalmente vinculada con el vino.

Tradicionalmente el vino de guarda de la Rioja ha sido un vino amparado en las características que le otorga la barrica de madera. Vinos que son sometidos a largos encubados en barricas con la intención de extraer de esa madera la mayor cantidad de sustancias posibles.

Esos largos encubados sólo se consiguen con una materia prima muy concreta, con unas características que garanticen que el vino joven vaya a aguantar en idóneas condiciones la larga travesía que le espera. Se suelen escoger para estos viajes vinos con viva presencia de acidez, donde el color pasa a ser algo secundario, las maceraciones con los hollejos no son especialmente intensas.

El resultado son vinos donde priman los rasgos de la madera sobre los de fruta, vinos con una intensa respuesta tanto aromática como sápida y con una inconmensurable capacidad de envejecimiento. De menor amplitud pero intensa longitud.

Los Riojas modernos son la nueva trayectoria vitivinícola en sintonía con los gustos de Robert Parker, prestigioso crítico vinícola. Son vinos caracterizados por tener una pigmentación más marcada (más color), mayor intensidad y presencia frutal, para ello se precisa una selección más rigurosa de la uva y una mayor maduración de ésta. Las maceraciones son más largas y las crianzas más cortas aunque siempre con madera nueva.

El resultado, vinos con mayor cuerpo, más color y mayor graduación alcohólica, intensidad frutal y equilibrio (no predominio) entre la fruta y la madera. Vinos que ganan en frutosidad e intensidad pero pierden en complejidad y en longevidad, vinos que en boca son más amplios que largos y su consumo es prácticamente inmediato a su salida al mercado.

Aún queda una tercera vía, que es la adopción en bodegas de corte tradicional de puntuales concesiones modernas, un camino del medio con unas pretensiones interesantes y buenos augurios para el futuro, cuando la moderna y pasajera moda afrutada comience a languidecer.

Las dos últimas catas de vino en Directo al Paladar corresponden a dos ejemplos de vino Rioja clásico y moderno. La línea más moderna representada por el Predicador, en cambio, el Viña Bosconia sería un ejemplo claro de Rioja clásico.

Foto l Horrapics En Directo al Paladar l Predicador 2006 En Directo al Paladar l Viña Bosconia 2001

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