Ni lejía ni productos agresivos: así recomiendan los expertos limpiar una barbacoa de carbón para que dure más y la comida sepa mejor

Los expertos recomiendan evitar los productos químicos en el interior y seguir un método mucho más sencillo basado en el calor y la limpieza inmediata

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Joana Costa

Editor

Aunque el calor inclemente que está haciendo no invita precisamente a aumentar la temperatura con barbacoas, siempre hay quienes tienen una predisposición natural a reunirse en torno al fuego. En esa tesitura, mantener limpia la barbacoa no solo es una cuestión estética. 

Ciertamente, la grasa acumulada, los restos de comida y la humedad pueden afectar al sabor de los alimentos, favorecer la aparición de moho e incluso acortar la vida útil del equipo. Por eso, los especialistas en barbacoas recomiendan realizar una limpieza profunda al menos una vez por temporada y un mantenimiento ligero después de cada uso.

Según explica The Telegraph, expertos como Marcus Bawdon, fundador de UK BBQ School; Genevieve Taylor, autora especializada en cocina a la brasa; y Alastair Instone, fundador de London Barbecue School, coinciden en que el calor es el mejor aliado para limpiar una barbacoa de carbón sin recurrir a productos químicos.

El primer paso es quemar todos los residuos

Antes de empezar a frotar, los expertos aconsejan realizar un "burn-off", un proceso que consiste en encender la barbacoa y dejar que alcance entre 200 y 250 grados durante aproximadamente una hora. Según Bawdon, esta temperatura carboniza la grasa, los restos de comida, el moho y las bacterias, haciendo que después resulten mucho más fáciles de eliminar.

Una vez apagada y utilizando siempre guantes resistentes al calor, conviene retirar con cuidado la parrilla, la bandeja de cenizas y las piezas desmontables para limpiarlas por separado.

Según explica Alastair Instone, fundador de London Barbecue School, una vez eliminados los restos más incrustados conviene lavar tanto el interior de la barbacoa como la parrilla con agua caliente y jabón. Es una forma sencilla de retirar la grasa residual sin necesidad de recurrir a productos químicos.

El experto también pide extremar la precaución al vaciar el cajón donde se acumulan las cenizas. Según advierte, algunas barbacoas pueden conservar brasas calientes durante más de 24 horas, aunque parezcan completamente apagadas, por lo que recomienda esperar el tiempo suficiente antes de manipularlas para evitar quemaduras o incendios accidentales.

Cómo hacerlo sin dañar la parrilla

Después de la quema, llega el momento de retirar la suciedad ya carbonizada. En este punto, una de las opciones más eficaces es utilizar un cepillo específico para barbacoas o, como alternativa, una bola de papel de aluminio grueso arrugada para raspar los restos adheridos.

Eso sí, los expertos advierten de que los cepillos metálicos deben estar siempre en buen estado. Si las cerdas están deterioradas podrían desprenderse y acabar mezclándose con los alimentos. Por ese motivo recomiendan revisar el cepillo antes de cada uso y sustituirlo al menos una vez por temporada.

En las superficies esmaltadas o en la parte exterior de la barbacoa es preferible evitar tanto los cepillos metálicos como el papel de aluminio, ya que podrían rayar el acabado.

Pexels Askar Abayev 5637684

Agua caliente y jabón, suficiente

Los especialistas desaconsejan utilizar limpiadores químicos en el interior de la barbacoa, ya que pueden dejar residuos en las superficies donde después se cocinarán los alimentos.

Para la parte exterior basta con agua caliente, jabón y un paño de microfibra. Solo si existen manchas de grasa muy incrustadas puede utilizarse un desengrasante específico para barbacoas, aplicado únicamente en el exterior.

El truco para que limpiar sea mucho más fácil

Más allá de la limpieza profunda del inicio de temporada, los expertos insisten en un hábito sencillo: limpiar la parrilla cuando todavía está caliente, justo después de cocinar. De este modo los restos de comida se desprenden con mucha más facilidad y se evita que la grasa se carbonice.

Marcus Bawdon incluso recomienda dejar que las parrillas desarrollen una ligera capa de grasa cocinada, similar al curado de una sartén de hierro fundido, ya que ayuda a que los alimentos se peguen menos en los siguientes usos. Un truco adicional consiste en frotar una patata cortada por la mitad sobre la parrilla caliente tras la limpieza profunda para favorecer ese efecto protector desde el primer uso.

Fotos | En Pexels: Lucas Gramatica y Askar Abayev.

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