Familia Feliz es uno de esos platos que parecen un poco raros sobre el papel pero que luego funcionan sorprendentemente bien. Lleva pollo, ternera, langostinos y un buen puñado de verduras en un mismo salteado, así que al final tienes un plato muy completo, con contraste de sabores, texturas y colores.
Aunque hoy se conoce sobre todo como un plato chino-americano de restaurante, a mí me recuerda bastante al cap cai, un salteado de verduras muy popular en Indonesia que viene de la cocina hokkien, del sur de China, especialmente de Fujian. De hecho, esa idea de mezclar varias verduras con una o dos proteínas tiene mucho sentido dentro de esa cocina. En este caso, la gracia de familia feliz está precisamente ahí: reunir ingredientes distintos en un solo wok y hacer que el conjunto tenga sentido.
Ideas y variantes
Como pasa con muchos salteados, este plato admite bastantes cambios según lo que tengas en casa o la combinación que más te apetezca. Además de pollo, ternera y langostinos, también se puede hacer con cerdo, con tofu o calamares. También puedes añadir otros ingredientes que quedan muy bien en este salteado, como champiñones, shiitake o brócoli.
Antes de empezar, deja todos los ingredientes preparados, porque este plato se cocina a fuego fuerte y bastante rápido. En cuanto pongas el wok al fuego, lo ideal es tener ya todo cortado, medido y listo para ir añadiéndolo sin parar.
Pela la zanahoria y córtala en rodajas o en medias lunas, según el grosor. Corta la cebolla en juliana y las mazorquitas en trozos pequeños. A los tirabeques quítales las puntas y, si hace falta, el hilo lateral. Pica el ajo y corta el jengibre en tiras finas.
Corta la pechuga de pollo y la ternera en tiras. Limpia los langostinos retirando el intestino si no lo has hecho ya, y salpimenta las proteínas. Si quieres que la ternera quede más tierna, puedes dejarla reposar un rato con una pizca de bicarbonato antes de cocinarla.
En un cuenco, mezcla la salsa de soja, la salsa de ostra, el vino chino, el caldo de pollo y la maicena. Remueve bien hasta que quede una salsa homogénea y resérvala. Antes de incorporarla al wok, conviene darle otra vuelta para que la maicena no se haya quedado en el fondo.
Calienta un wok o una sartén amplia con un poco de aceite y, cuando esté bien caliente, saltea primero el ajo y el jengibre durante unos segundos, removiendo para que no se quemen. Añade los tirabeques, dales unas vueltas y remueve. Incorpora después la zanahoria, las mazorquitas y la cebolla, removiendo cada vez que añadas un ingrediente para que se mezcle bien con el resto y el salteado sea uniforme. Cocina todo a fuego fuerte un par de minutos, sin dejar de mover de vez en cuando, hasta que las hortalizas queden hechas pero todavía con algo de textura. Retira y reserva.
Si hace falta, añade un poco más de aceite y saltea el pollo y la ternera. Remueve y dales vueltas para que se cocinen por igual y cojan algo de color. Cuando estén casi hechos, incorpora los langostinos y vuelve a mezclar enseguida para que se repartan bien y se cocinen de forma uniforme.
Devuelve las verduras al wok y remueve para juntar bien todos los ingredientes. Mezcla otra vez la salsa y viértela en la sartén. Sigue salteando y removiendo durante uno o dos minutos más, hasta que la salsa espese ligeramente y lo envuelva todo. Tiene que quedar jugoso, con la salsa bien ligada, no seco.
Con qué acompañar la familia feliz china
Este salteado pide claramente arroz blanco al lado, porque la salsa queda muy bien con algo que la recoja. Si puedes elegir, mejor arroz jazmín, que es aromático.
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