La inflamación no siempre es el enemigo: qué es la dieta antiinflamatoria y por qué mucha gente la interpreta mal

La confusión entre hinchazón abdominal e inflamación conduce a eliminar alimentos saludables de la dieta

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Gabriela Gottau

Editor

Un gran número de enfermedades metabólicas como la obesidad, u otras frecuentes en la actualidad, están mediadas por procesos inflamatorios; y quizás por eso, las dietas antiinflamatorias están hoy en día, en boca de todos. 

Sin embargo, hay algo que vale la pena aclarar y es que la inflamación no siempre es el enemigo, sino que mucha gente interpreta mal la tan conocida dieta antiinflamatoria, eliminando en ocasiones alimentos beneficiosos para la salud. 

Inflamación vs. hinchazón 

Cuando notamos molestias en la región abdominal o experimentamos un abultamiento de la zona, normalmente hablamos indistintamente de hinchazón o de inflamación. 

Sin embargo, aunque la hinchazón abdominal puede cursar con inflamación, no son dos condiciones iguales. La hinchazón, por su parte, hace referencia a un aumento de tamaño, a un cambio físico, que puede deberse a acumulación de líquidos, a exceso de gases, a estreñimiento, a crecimiento de tejidos o bien, a un proceso inflamatorio. 

Por otro lado, la inflamación es un proceso natural que acompaña las respuestas del sistema inmunitario para defendernos o reponernos ante una lesión, una infección o un agente dañino; y no siempre es nuestro enemigo sino que la inflamación es originalmente un proceso que busca protegernos ante todo. 

Por esta razón, la inflamación es naturalmente un mecanismo para la supervivencia. Sin inflamación no podríamos defendernos de infecciones ni reparar tejidos dañados o recuperarnos de determinadas lesiones.

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Inflamación crónica: la base del problema 

Teniendo en cuenta lo antes dicho, debemos saber que el problema no es la inflamación en sí misma, ni tampoco que pueda acompañarse de un proceso de hinchazón, sino que el problema es cuando se vuelve excesiva, persistente o crónica

Dado que el objetivo de los procesos inflamatorios es eliminar una amenaza y defender frente a una agresión, como puede ser un virus, una bacteria, una lesión o determinadas toxinas, debemos saber que cuando este agente persiste en el tiempo y los procesos inflamatorios se prolongan y se vuelven crónicos, nuestro cuerpo comienza a alterar su funcionamiento, de forma tal que nos perjudica. 

De manera similar a lo que ocurre con el estrés, la inflamación es beneficiosa en su justa medida, y necesaria para que el organismo funcione adecuadamente. Sin embargo, de forma crónica puede afectar el metabolismo y mediar desarrollo de determinadas patologías, como por ejemplo la diabetes, la obesidad u otras. 

Qué es, realmente, la dieta antiinflamatoria

La dieta antiinflamatoria nace para controlar los procesos inflamatorios crónicos y prevenir el desarrollo de enfermedades que pueden estar asociados a los mismos. 

De hecho, hay estudios que vinculan la alimentación con los procesos inflamatorios y confirman que, por ejemplo, una dieta rica en harinas refinadas y en carnes rojas, tienen un efecto inflamatorio que puede conducir a enfermarnos. 

Por el contrario, una dieta de calidad rica en antioxidantes y en sustancias con efecto antiinflamatorio en nuestro organismo, puede beneficiar la salud considerablemente. 

En este sentido, muchos alimentos que pueden generar hinchazón abdominal porque favorecen la producción de gases y porque son altamente fermentables en el intestino humano, son precisamente los que tienen un efecto antiinflamatorio.

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Así por ejemplo, alimentos que muchos eliminan creyendo que son "inflamatorios" como las legumbres, la cebolla, el ajo, los granos enteros y derivados de estos, o muchas frutas y verduras, son precisamente la base de la dieta antiinflamatoria.

Estos alimentos pueden producir hinchazón abdominal, porque no se digieren completamente, y las bacterias intestinales los fermentan, produciendo ácidos grasos de cadena corta en el intestino. Sin embargo, estos ácidos grasos son muy beneficiosos para nuestro cuerpo y, al contrario a lo que muchos piensan, tienen efecto antiinflamatorio en el organismo. 

Una verdadera dieta antiinflamatoria no consiste en eliminar cualquier alimento que produzca gases o en prevenir la hinchazón abdominal

La producción de gases en nuestro intestino y la fermentación colónica son totalmente normales y naturales, propias del proceso digestivo. Pero no sólo eso, sino que además pueden dar origen a sustancias muy beneficiosas y mejorar la composición de la microbiota intestinal para proteger la salud a largo plazo. 

En este sentido, una verdadera dieta antiinflamatoria no consiste en eliminar cualquier alimento que produzca gases o en prevenir la hinchazón abdominal, sino más bien en incluir alimentos aliados de nuestra salud metabólica e intestinal; pues es allí, en nuestro intestino, donde más acción tienen bacterias y sustancias que contribuyen al sistema de defensas y al funcionamiento del sistema inmunitario del cuerpo humano. 

Así, hay estudios que comprueban que los prebióticos, que normalmente fermentan en nuestro intestino, reducen significativamente la proteína C reactiva y otros indicadores de inflamación en nuestro cuerpo, produciendo al mismo tiempo gases y pudiendo ser causantes (ocasionalmente) de hinchazón abdominal. 

Esto vuelve a evidenciar que los alimentos que fermentan en nuestro intestino y que muchas veces ocasionan hinchazón abdominal debido a la producción de gases, no son los que debemos eliminar de nuestra dieta si buscamos proteger la salud moderando la inflamación.

En lugar de perseguir una ausencia total de síntomas digestivos deberíamos lograr una alimentación variada, rica en alimentos vegetales, adaptada a la tolerancia individual y con fibra suficiente como para beneficiar la salud en todos los sentidos y conseguir el efecto antiinflamatorio que estamos buscando. 

Referencias

  1. Lee YS, Olefsky J. Chronic tissue inflammation and metabolic disease. Genes Dev. 2021 Mar 1;35(5-6):307-328. doi: 10.1101/gad.346312.120. PMID: 33649162; PMCID: PMC7919414.  
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  3. Muhammad Akhtar, Yan Chen, Ziyu Ma, Xiaolong Zhang, Deshi Shi, Jawaria A. Khan, Huazhen Liu. Gut microbiota-derived short chain fatty acids are potential mediators in gut inflammation. Animal Nutrition. Volume 8, March 2022, Pages 350-360. ScienceDirect
  4. McLoughlin Rebecca F, Berthon Bronwyn S, Jensen Megan E, Baines Katherine J, Wood Lisa G. Short-chain fatty acids, prebiotics, synbiotics, and systemic inflammation: a systematic review and meta-analysis. The American Journal of Clinical Nutrition. Volume 106, Issue 3, March 2017, Pages 930-945. ScienceDirect

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Imagen | Foto de portada: Sara Cervera, foto 1: Towfiqu barbhuiya, foto 2: Fotos.

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