La joven de Pontevedra que abandonó la contabilidad para enganchar a los malagueños al pan gallego de masa madre

Esta pontevedresa aprovechó durante la pandemia para dar un cambio de rumbo a su vida, reemplazando impuestos por masa madre

Ana La Fantastica
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Jaime de las Heras

Editor Senior
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Jaime de las Heras

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Dicen que a las madres siempre hay que hacerles caso. Algunas personas, de hecho, lo llevan hasta las consecuencias finales, al punto de que acaban bautizando a su negocio tal y como su propia madre las habría definido.

Ana Portela llegó a Málaga hace más de una década, por amor. Y allí, como había hecho su madre en su día, se dedicó a la gestoría, realizando trámites y papeleos con la siempre afanosa Agencia Tributaria, dedicándose, principalmente, a hacer números.

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Hasta que, quemada de lidiar con matemáticas, devoluciones del IVA y demás cuentas recurrentes, aprovechó la pandemia para volver a casa y despedirse de tanta calculadora, cumpliendo un pequeño sueño que había quedado latente en el corazón de esta pontevedresa de A Guardia: ser panadera. Un sueño cumplido y que, como no podía ser de otra manera, retrotrae a la infancia con el nombre: Ana la Fantástica.

Lo de Ana la Fantástica, claro, le viene de casa. "Me lo puso mi madre", advierte con una sonrisa en la cara esta gallega a la que el destino llevó a una Málaga en la que echaba de menos los panes de su Galicia natal.

Una panadería a la gallega en el centro de Málaga

"Me lo llamaba porque siempre estaba en ensoñaciones", explica detrás de uno de los mostradores que tiene en el centro de Málaga, en la calle Castillo de Sohail, a apenas 100 metros del Mercado de Atarazanas. Las tres panaderías que ya tiene son, además, cafeterías donde poder disfrutar del producto in situ.

Tras La Pandemia Ana Regreso A Galicia Para Aprender Los Secretos Del Pan Gallego Y Llevarlo A Malaga Tras la pandemia, Ana regresó a Galicia para aprender los secretos del pan gallego y llevarlo a Málaga.

Aquí, recurriendo al imaginario colectivo gallego de los colores azules y a un potente claim: Galician Bakery, Ana Portela ha convertido este rincón costasoleño en un homenaje a la panadería gallega, pero esto es adelantarse mucho a los acontecimientos y, además, decir poco sobre lo se gesta en este obrador.

Hogazas Y Barras Conviven Ya En Las Tres Tiendas Que Tiene En La Ciudad Andaluza Hogazas y barras conviven ya en las tres tiendas que tiene en la ciudad andaluza.

"Antes aquí hubo una panadería belga", cuenta. Razón que hizo que, tras la pandemia y harta de calcular impuestos, decidiera aparcar las cuentas y dedicarse a hacer pan. ¿Había experiencia previa? "No, ninguna", admite Ana, que ahora gestiona un equipo de más de 10 personas y que, además de panes gallegos, también hace repostería, pastelería y, cómo no, panettones.

El Pan Con Mona Es La Joya De La Corona De Ana La Fantastica

"Estaba cansada de hacer impuestos", define. Por eso, aprovechó la pandemia para poner su granito de arena –o de trigo, según se mire– en la Málaga actual. "Notaba que no había un pan de estilo gallego aquí", confiesa. "Hay mucho buen pan en Málaga, pero a mí me gustan más los panes más hidratados, más al estilo gallego", explica para resolver ese nicho de mercado que quedaba vacante.

De hacer IVA a lidiar con un negocio propio y la masa madre

"El pan andaluz es un pan de miga más prieta, menos hidratados, y yo echaba de menos el pan de mi tierra", resume. Sin embargo, los comienzos no fueron fáciles. "No, no, yo no tenía ni idea de hacer pan", explica. "Me fui a un obrador en A Guardia, en casa, y estuve allí varios meses aprendiendo el oficio", cuenta.

El Concepto Ha Crecido Tanto Que Ademas De Panes Y Bollos Tambien Ofrece Brunches El concepto ha crecido tanto que, además de panes y bollos, también ofrece brunches.

"Cuando volví a Málaga, estuve mucho tiempo sin que me saliera el pan", se sincera… "Hasta que un día, empezó a salir", resume con esa irreprochable y amable franqueza gallega. Lo hace al estilo del pan de Cea, con la clásica moña: "Es nuestro best seller", confiesa.

A partir de ahí, más panes, más bollos y un bistró. De números, además, sabía. "Lo único que tenía claro era cuánto podía permitirme durar con el negocio si no iba bien; las cuentas las conocía", razona.

Cruasanes Napolitanas Rolls E Incluso Panettones Entran En La Parte Dulce De Ana La Fantastica Cruasanes, napolitanas, 'rolls' e incluso panettones entran en la parte dulce de Ana la Fantástica.

Ahora, con la manta liada, Ana Portela ya no solo tiene una panadería, sino que regenta dos establecimientos y un bistró y, además, ha ido ampliando la carta de Ana la Fantástica, con un horario que va desde las mañanas hasta la primera hora de la noche, sirviendo desayunos y meriendas en una capital de los molletes y las teleras, pero con panes de Cea y hogazas gallegas.

"Toda la materia prima de las harinas viene de Galicia", enfatiza sobre un compromiso total hacia una forma de elaborar que, en este caso, pone un trocito del norte en el corazón del sur. 

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