
Hace una temporada os hablé de un libro de Nigella Lawson en su edición en castellano, con unas recetas sencillas pero a la vez muy resultonas, pues de momento todo lo que he puesto en práctica ha sido un éxito. Así que el otro día, pensando en algo fresco y fácil de hacer para después de la comida de Navidad, me encontré con este postre olvidado, que con su curioso nombre llamó mi atención. Pero desde luego que no va a ser un postre para olvidar, sino más bien todo lo contrario, creo que se recordará con mucho gusto por parte de vuestros invitados.
La verdad es que más sencillo imposible, en estos días de ajetreo en la cocina me resulta complicado preparar una tarta más elaborada. Así que esta especie de Pavlova, nombre que reciben estos merengues cocidos a baja temperatura, era lo ideal para no tener que estar preparando cremas, bases de bizcocho ni almíbares, que de otra forma creo que incluso pueden resultar pesados después de una copiosa comida.
Ingredientes para doce personas
- 6 claras de huevo, un pellizco de sal, 250 gr de azúcar + 5 cucharadas soperas más, 1 cucharadita de esencia de vainilla, 400 ml de nata para montar, 2 cucharadas soperas de queso cremoso natural, 200 gr de moras, 200 gr de frambuesas, 200 gr de fresas, 2 cucharadas soperas de mermelada de frutos del bosque.
Cómo hacer el postre olvidado
Precalentar el horno a 250 grados. En el bol de una batidora o con unas varillas montar las claras a punto de nieve con el pellizco de sal hasta que formen picos. Ir añadiendo gradualmente los 250 gramos de azúcar y la vainilla hasta que las claras formen un merengue denso y brillante.
Engrasar una placa de horno o bandeja como para un brazo de gitano y extender el merengue dejándolo lo más nivelado posible. Mételo en el horno y apaga éste inmediatamente y déjalo dentro toda la noche, sin abrir la puerta ni pensar siquiera en echarle un vistazo. A la mañana siguiente pásalo a una fuente grande.
Batir la nata con las cinco cucharadas de azúcar y el queso crema hasta que espese. Repartir por encima del merengue. Lavar y secar bien las frutas, echarlas en un bol con las dos cucharadas de mermelada y remover bien para que se impregnen. En el momento de servir, echar las frutas por encima de la nata y cortar en porciones cuadradas individuales.

Tiempo de elaboración |13 horas
Dificultad | Fácil
Degustación
Este postre olvidado es muy suave y perfecto para después de una comida abundante. Además cumple el requisito de gustar a los amigos de la fruta así como a los más golosos, pues su toque dulce de merengue da la sensación de morder una nube y contrasta con el ácido de las frutas del bosque añadidas.
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Comentarios
Vaya lujo de postre Esther, una pasada por el nombre, ademas creo que si lo pruebo jamas LO OLVIDARE. Me llama mucho la atención lo del merengue en el horno y el no abrirlo ni con el pensamiento, supongo que perderá la textura si rompemos el ciclo de calor. Las frutas de acompañamiento me gustan todas y tienen que mezclar muy bien con el merengue y la nata. Un saludo.
Tengo el libro Esther, me lo compre hace unos días y las recetas que he hecho me encantan, sencillas y ricas.
Te ha quedado genial el postre. Un beso guapa
Neus
¿Cómo que postre olvidado? Esto es una Pavlova en toda regla!!! Lleva merengue, nata y fruta, lo único que varía es la forma, más plana! En casa hacemos siempre la Pavlova para Navidad, es sencilla, ligera y gusta a todos!
Saludos
Estupenda, como todas tus propuestas :) ¡Feliz navidad!
Lo hice con frutas del bosque congeladas de "La Sirena" pero no quedó muy bien porque son demasiado acidas. Lo voy a probar con kiwi a ver que tal.
Hola Arturo, las frutas del bosque congeladas no valen para después comer de nuevo en crudo. Servirían para hacer mermeladas y chutney pero pierden la textura una vez que se descongelan. Seguro que con kiwi también está muy bueno, pero busca esas tarrinas de frutas del bosque frescas que ahora hay todo el año por los super. Un saludo, Esther
Hola Arturo, No estoy para nada de acuerdo con lo que dice Esther. Es cierto que compré una vez la marca que citas (en hipercor si mal no recuerdo) y si que eran bastante ácidas y quedaban como "machacadas" despues de descongelarlas, pero no todas son así. Siempre uso unas que vienen congeladas en bolsas que venden en un supermercado inglés llamado Iceland que tenemos en Marbella y son fantásticas!. La concentración de arándanos es menor y tiene más frambuesas, de ahí que sean menos ácidas y la textura infinitamente mejor, parecen frescas. Sólo hay que dar con la marca correcta! No te rindas, Arturo!!
Saludos
La temperatura del horno son grados Fahrenheit, verdad?
Hola Mariasun, no, son grados centígrados. La cuestión es calentar mucho el horno para que después el merengue se haga con el calor residual durante el resto de la noche. Un saludo, Esther
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