El granizado de almendra es una bebida con raíces en el Mediterráneo. Se asocia de manera particular con las Islas Baleares, y más concretamente con Mallorca, donde es una bebida tradicional del verano conocida localmente como granissat d'ametlla.
Las almendras son ricas en grasas saludables, proteínas, fibra, vitamina E y magnesio, nutrientes esenciales que contribuyen a la salud cardiovascular y al buen funcionamiento del sistema nervioso. Al consumir este granizado, incorporas estas propiedades de una manera fácil y refrescante, ideal para los días calurosos.
En un sartén, tostar un puñado de almendrasy reservar. En una cacerola, mezclar el agua con el azúcar y calentar a fuego bajo. Remover hasta que el azúcar se haya disuelto por completo, agregar la pizca de canela. Una vez que el azúcar se haya disuelto, retirar la cacerola del fuego y sumar las almendras crudas. Dejar que la mezcla repose y se enfríe por completo a temperatura ambiente. Lo ideal es dejar reposar durante al menos una hora para que las almendras liberen todo su sabor.
Llevar la mezcla a una licuadora y triturar a máxima potencia hasta que las almendras estén totalmente molidas y la mezcla sea homogénea. Verter en un recipiente poco profundo y llevar al congelador. Después de unos 45 minutos, cuando los bordes comiencen a congelarse, sacar el recipiente y con un tenedor, raspar toda la superficie para romper los cristales de hielo y crear la textura de granizado. Se puede servir en copas individuales, vasos bajos o altos.
Con qué acompañar el granizado de almendra
El granizado de almendra, como bebida refrescante de verano se disfruta a toda hora, a media tarde combina muy bien con unas galletas crujientes de almendra o bien un bizcocho de limón o bizcocho de yogur.
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