
No puedo evitar fascinarme ante gente con tanta habilidad y paciencia como Shay Aaron y su serie de comida en miniatura. Muy en miniatura más bien, porque a escala 1:12, que es la que ha utilizado, una col lombarda le cabe en el dedo índice y aún le sobra sitio.
Desconozco cuánto tiempo le dedica este artista israelí a su pasión —su galería comienza hace tres años, en 2009— pero tiene una extensa colección que abarca todo tipo de alimentos y utensilios, desde frutas y verduras hasta platos más elaborados como repostería, carnes o incluso shushi y pizzas, con su cortador y todo.
En algunas imágenes se puede ver de fondo como hasta tiene una cocina completa en miniatura, con expositores donde ir colocando sus delicadas creaciones. Simplemente increíble.




