Glovo ha anunciado este miércoles que inicia un periodo de consultas para aplicar un expediente de regulación de empleo (ERE) que podría acabar con el despido de hasta 750 repartidores de unas 60 provincias por toda España. La compañía asegura que se ha visto obligada a hacer estos ajustes “para evitar su cierre”.
Así lo ha anunciado este miércoles la empresa a través de un comunicado oficial enviado a medios y sindicatos de los trabajadores, aludiendo a que esta medida responde a la necesidad de adaptar su modelo de negocio a las condiciones actuales del mercado.
Esta decisión llega tras un año algo convulso en el que la empresa ha tenido que amoldarse a las nuevas condiciones impuestas por la 'Ley Rider' que le ha obligado a cambiar su modelo de negocio, abandonando el sistema de operar a través de riders autónomos para pasar a contratar a sus trabajadores, después de acumular millones de euros en multas.
La compañía asegura que la decisión de aplicar un ERE “se fundamenta en causas organizativas y productivas, con el objetivo de garantizar la viabilidad y competitividad del negocio”, según el comunicado que recoge Europa Press. Además, culpa en parte a su sistema de reparto Gen2, al que señalan como ineficiente y que “ha provocado una notable caída en la calidad del servicio”, especialmente en las poblaciones medianas y pequeñas.
Glovo adelanta que, tras producirse los despidos, se reducirá o finalizará por completo su actividad en unas 60 localidades repartidas por todo el país para “asegurar la sostenibilidad del servicio”. Se espera que en los próximos días comience el obligatorio proceso de consultas con los representantes de los trabajadores antes de seguir adelante con el ERE y concretar las condiciones del mismo.
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