Queremos tanques, pero de cerveza; y bombas, pero de fruta. Sería un eslogan perfecto y pacifista al que aferrarse ahora que parece que el mundo está patas arriba y que las guerras se multiplican. A veces confío en el poder que una buena copa de vino podría tener para poner paz y, después, gloria. Sobre todo si aparece sobre la mesa una garnacha, la uva que desde hace unos años está prácticamente de moda en España.
Parece que hemos dejado atrás la fiebre del tempranillo para echarnos en brazos de esta variedad tan nuestra, aunque fuese Francia quien la puso en el mapa internacional.
Hasta el punto de que, fuera de nuestras fronteras, no siempre es fácil encontrar a alguien que se refiera a ella como garnacha y no como grenache, el nombre que ha contribuido a extenderla por medio mundo.
Por suerte, la garnacha vive ahora un momento dulce entre los wine lovers y también entre quienes no presumen de grandes conocimientos, pero sí disfrutan de un buen vino. Quizá en ese doble mundo encajen muchos consumidores estadounidenses: hay auténticos entendidos, pero también un público al que le gusta beber sin saber siempre del todo qué está bebiendo.
Y precisamente de Estados Unidos llega una forma de parafrasear a la garnacha a través de un vino aragonés que triunfa allí: Borsao Tres Picos, el buque insignia de Bodegas Borsao, cooperativa situada dentro de la denominación de origen Campo de Borja.
Hace más de 20 años, esta bodega plantó una pica vitivinícola en Estados Unidos con su célebre Tres Picos, un monovarietal de garnacha fiel no solo al terruño, sino también a la manera de entender el vino en esta zona aragonesa.
Si crees que aquí vas a encontrar una garnacha desleída, con poco cuerpo y una fruta roja tímida, date media vuelta. Lo que hay en la copa es una garnacha poderosa, frutal, jugosa, llena de cuerpo, de aroma y desbordante de fruta negra.
Ni más ni menos que lo que identifica desde hace décadas a las garnachas clásicas de esta zona de Aragón, donde la variedad se ha convertido en la auténtica reina del baile.
Vino tinto Borsao Tres Picos 2022. DO Campo de Borja.
Borsao Tres Picos es uno de esos tintos con cuerpo, pero no necesariamente robustos; potentes, pero no necesariamente abrumadores; coloridos, pero no opacos.
Un vino que queda de maravilla con carnes sabrosas, pero que, servido ligeramente fresco, también puede acompañar ciertos arroces con algo de grasa, como un mar y montaña. En definitiva, uno de esos tintos resultones que, por unos 15 euros, tienes en la mano y casi nunca fallan.
En DAP | Los cinco enólogos que más han contribuido a mejorar la reputación del vino español en el mundo