Una de las enfermedades cada vez más diagnosticadas y frecuentes del hígado es el hígado graso también conocido como esteatosis hepática que se estima tiene una prevalencia mundial del 30%. Aunque puede no ser un problema grave para la salud, en muchas ocasiones puede cursar con inflamación y fibrosis, dónde se reemplaza el tejido sano del hígado por tejido cicatricial, y ésto puede afectar el funcionamiento del órgano.
En esta enfermedad el café puede tener un rol muy importante, resultando beneficioso no sólo frente a la progresión de la enfermedad a fibrosis sino también, reduciendo el riesgo de desarrollar hígado graso no alcohólico, como muestran algunos estudios.
Hábitos y café para controlar el hígado graso
La acumulación de grasa en el hígado o el hígado graso simple, puede no ser un problema para la salud, pero cuando hablamos de esteatosis hepática en donde ya hay inflamación, el control con un estilo de vida saludable resulta fundamental para que la enfermedad no progrese hacia fibrosis ni cirrosis en el tiempo.
Los hábitos pueden ayudar a prevenir el hígado graso y también ser de utilidad para controlar su presencia y las consecuencias que puede generar en el funcionamiento del órgano.
El hígado graso no alcohólico se presenta con mayor frecuencia en casos de sobrepeso u obesidad, y está estrechamente vinculado a otras enfermedades metabólicas como la diabetes.
Puede ser una condición muy silenciosa y progresar sin que nos demos cuenta, ya que sus síntomas (cuando aparecen) son muy vagos y generales, como por ejemplo: dolor abdominal, fatiga, pérdida de apetito, hinchazón, dolor de cabeza, u otros que pueden confundirse con muchos otros problemas de salud, por lo cual su diagnóstico suele ser reducido.
Además de reducir el consumo de azúcares y de evitar al máximo la ingesta de alcohol, se recomienda realizar actividad física regularmente, controlar el peso corporal y llevar una alimentación saludable; y es aquí donde el café puede tener un rol muy importante.
Cafeína y polifenoles para cuidar el hígado
Un estudio publicado hace unos pocos meses y realizado con más de 23 mil personas, concluyó que la ingesta de cafeína mayor o igual a 78 mg por día puede reducir el riesgo de sufrir fibrosis hepática, lo que equivale a una taza de café diaria.
Esta no es la primera vez que se relaciona el café con una mejor salud hepática, ya que un metaanálisis previo que incluyó 11 estudios revela que el consumo de café se asocia con una disminución del 35% en las probabilidades de sufrir fibrosis hepática.
Aunque se considera que el principal compuesto protector del café ante la fibrosis hepática es la cafeína debemos tener en cuenta que también el ácido clorogénico y los terpenos así como otros polifenoles con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias propias del café, pueden reducir el daño hepático y ser también responsables del beneficio de la infusión.
Aunque son necesarios más estudios para saber concretamente cómo afecta el consumo de café a la salud hepática, la realidad es que se cree que entre dos y cuatro tazas de café al día sería lo más aconsejable tanto para prevenir el hígado graso como también para evitar su avance y su progresión hacia fibrosis en el tiempo.
Por supuesto, la ingesta de café debe acompañarse de otros hábitos de vida saludables que contribuyen al buen funcionamiento del hígado y el control del hígado graso, como por ejemplo la realización de ejercicio físico con regularidad, el control del peso corporal y la puesta en práctica de una dieta en la cual se limite el alcohol y los azúcares, y se priorizan las frutas, las verduras, los granos enteros y las grasas de calidad.
Por supuesto, la consulta con un profesional de la salud y el tratamiento que puede brindar el mismo es siempre prioridad; y el consumo de café no reemplaza ninguna otra terapia indicada por la medicina ni puede tener efectos milagrosos si se consume en el marco de un estilo de vida contraproducente para la salud hepática.
Rerefencias
- Amini-Salehi E, Letafatkar N, Norouzi N, Joukar F, Habibi A, Javid M, Sattari N, Khorasani M, Farahmand A, Tavakoli S, Masoumzadeh B, Abbaspour E, Karimzad S, Ghadiri A, Maddineni G, Khosousi MJ, Faraji N, Keivanlou MH, Mahapatro A, Gaskarei MAK, Okhovat P, Bahrampourian A, Aleali MS, Mirdamadi A, Eslami N, Javid M, Javaheri N, Pra SV, Bakhsi A, Shafipour M, Vakilpour A, Ansar MM, Kanagala SG, Hashemi M, Ghazalgoo A, Kheirandish M, Porteghali P, Heidarzad F, Zeinali T, Ghanaei FM, Hassanipour S, Ulrich MT, Melson JE, Patel D, Nayak SS. Global Prevalence of Nonalcoholic Fatty Liver Disease: An Updated Review Meta-Analysis comprising a Population of 78 million from 38 Countries. Arch Med Res. 2024 Sep;55(6):103043. doi: 10.1016/j.arcmed.2024.103043. Epub 2024 Aug 1. PMID: 39094335. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39094335/
- Hayat U, Siddiqui AA, Okut H, Afroz S, Tasleem S, Haris A. The effect of coffee consumption on the non-alcoholic fatty liver disease and liver fibrosis: A meta-analysis of 11 epidemiological studies. Ann Hepatol. 2021 Jan-Feb;20:100254. doi: 10.1016/j.aohep.2020.08.071. Epub 2020 Sep 10. PMID: 32920163. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32920163/
- Jiahao Han, et al. Caffeine intake associated with a lower risk of liver fibrosis in different glucose status. Journal of Advanced Research. Volume 78, December 2025, Pages 453-460. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2090123225000761
- Ebadi M, Ip S, Bhanji RA, Montano-Loza AJ. Effect of Coffee Consumption on Non-Alcoholic Fatty Liver Disease Incidence, Prevalence and Risk of Significant Liver Fibrosis: Systematic Review with Meta-Analysis of Observational Studies. Nutrients. 2021 Aug 30;13(9):3042. doi: 10.3390/nu13093042. PMID: 34578919; PMCID: PMC8471033. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34578919/
- Jonathan A. Dranoff. Coffee as chemoprotectant in fatty liver disease: caffeine-dependent and caffeine-independent effects. American Journal of Physiology-Gastrointestinal and Liver Physiology. 2023 324:6, G419-G421. https://doi.org/10.1152/ajpgi.00026.2023
Imagen | Foto de portada: Christina Rumpf, foto 1: Nathan Dumlao, foto 2: Mike Kenneally