Todos sabemos a qué nos referimos cuando describimos algo como una americanada, muy especialmente en la cocina. Seudorecetas que consisten en mezclas hipercalóricas de comidas que generan entre repulsión y fascinación. Pero hay que reconocer que a veces nos llegan ideas que sí pueden funcionar, como la ocurrencia de echar Fritos a las cremas de verduras.
Es así de simple: sustituir los típicos croutons, picatostes o cualquier tropezón de guarnición corriente por Fritos, el popular aperitivo a base de maíz frito que en España comercializa hoy Matutano, y que es un invento genuinamente americano. A mi madre le parecería un escándalo mancillar su crema de calabacín abriendo una bolsa de este snack en la mesa, pero hay que admitir que es una ocurrencia más que acertada.
Funciona porque los Fritos son muy, muy crujientes, con un intenso sabor y un aroma profundo tostado ligeramente ahumado que casa bien con cualquier verdura. Crea ese contraste de texturas que le pedimos a los acompañamientos de cremas y sopas, sumando además la forma ligeramente curva de sus tiras, que dan más juego si se trocean un poco. También son algo más gruesos que unas patatas fritas de bolsa estándar y aguantan mejor sin reblandecerse.
Sé que la mezcla de Fritos y cremas de verduras es una gran idea, porque tenemos una alternativa típica en España de la que puedo dar fe personalmente. A mí me encanta echarle kikos —o quicos— a las cremas calientes y también a las sopas frías como el gazpacho o el salmorejo.
El sabor de los kikos normales, digamos de sabor natural, es más amable con las cremas que los Fritos, que pueden acaparar demasiado protagonismo con sabor a barbacoa y aromas añadidos. Pero comparten dos características clave: su textura súper crujiente y que están hechos de maíz. Algo tienen los snacks elaborados con este cereal sin gluten que los hacen mucho más sabrosos e interesantes para combinar con otros ingredientes, como bien nos han demostrado los totopos o nachos mexicanos y las tortillas crujientes para tacos.
Si lo de echar Fritos a la crema de calabaza de tu casa te parece demasiado americanada, prueba a sustituir los picatostes por un puñado de kikos ligeramente machados, y verás que el resultado es adictivo. También quedan de lujo en untables como el hummus o un paté de pollo con cebolla caramelizada.
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