Perfectos para desayunos y meriendas, preparar unos gofres al estilo de Bruselas (no confundir con los gofres de Lieja) en casa es mucho más fácil de lo que imaginas. Solo tendrás que seguir nuestra receta paso a paso para que te queden perfectos.
La masa de los gofres de Bruselas, a diferencia de los gofres o waffles americanos, se caracteriza por ser ligera y aireada, gracias a la incorporación de levadura y claras montadas, lo que da como resultado una textura delicada en el interior y ligeramente crujiente en el exterior. El reposo previo de la masa es clave para desarrollar ese punto esponjoso tan característico, para que actúe la levadura.
Una vez en la gofrera, el calor hace el resto: dorados por fuera y suaves por dentro, se convierten en una base perfecta para acompañar con azúcar glas, fruta fresca o cualquier topping al gusto. Aunque en Bruselas la forma más típica es con el molde rectangular, puedes hacerlo con una gofrera redonda sin problemas, o con cualquier otra forma.
Primero diluimos la levadura con la leche y dejamos reposar 5 minutos.
Mezclamos la harina con el azúcar, la sal, las yemas, la mantequilla derretida, la esencia de vainilla y la leche. Cubrimos y dejamos reposar unos 45 minutos, algo más si hace mucho frío. No tienen que doblar de tamaño.
Montamos las claras a punto de nieve y las incorporamos poco a poco a la masa con movimientos envolventes.
Calentamos la gofrera, la engrasamos con un poco de mantequilla, y vertemos la masa para cocinarlos un par de minutos hasta obtener unos gofres dorados.
Con qué acompañar los gofres de Bruselas
Una combinación que nos encanta y que nunca falla, son los gofres con nutella, mucho más, si preparamos todo en casa. Y si preferimos algo más sencillito, podemos servir los gofres con un poco de azúcar perlado.
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