Peines, tampones, pulseras… Los ingeniosos métodos de los clientes para meter alcohol en una discoteca en Ibiza

Wayne Lineker, propietario del club O Beach, compartió en Instagram sus 'intercepciones' 

Petacas Ibiza
Facebook Twitter Flipboard E-mail
jaime-de-las-heras

Jaime de las Heras

Editor Senior
jaime-de-las-heras

Jaime de las Heras

Editor Senior

Pocas islas ofrecen tantos contrastes al mismo tiempo como Ibiza. Allí conviven el hippie más hippie y el multimillonario más multimillonario, mientras al fondo atracan inmensos yates y, en esa misma playa, pueden verse furgonetas camperizadas en las que duermen no solo turistas, sino también trabajadores de hoteles y restaurantes que acuden a la isla para hacer la temporada, atraídos por esa especie de paraíso terrenal del consumo y el ocio.

Una isla con sus contradicciones y también con sus curiosidades, como las que ha compartido Wayne Lineker, propietario de la discoteca O Beach, situada en la muy turística localidad de Sant Antoni de Portmany y convertida en un lugar casi de culto para el turista británico, principal usuario de este local, que presume de música en directo, de ambiente y, también, evidentemente, de precios elevados. Y esto hace que el hambre —o, mejor dicho, la sed, las ganas de beber— agudice el ingenio de sus clientes potenciales.

Y casi nada de esto pasa porque O Beach sea una discoteca especialmente cara dentro de Ibiza. El precio medio de la entrada suele rondar entre los 20 y los 50 euros, dependiendo de la fiesta, y las copas dentro, para tratarse de Ibiza, no son especialmente violentas: rara vez superan los 20 euros. Es decir, para lo que habitualmente se paga en la isla, no es una locura.

Aun así, en Sant Antoni de Portmany el turista británico que llega no es precisamente el de mayor poder adquisitivo de la isla, y eso hace que no esté muy por la labor de pagar las copas dentro del local. 

Por eso, los trabajadores también han tenido que agudizar el ingenio para interceptar las intenciones de los clientes de meter alcohol dentro.

Eso es precisamente lo que ha subido a su cuenta de Instagram Wayne Lineker, mostrando cómo intentan colar de todo con métodos de lo más inverosímiles

En el vídeo que ha compartido se ve cómo los usuarios improvisan petacas prácticamente con cualquier cosa: pulseras, peines, brazaletes, envases de crema solar, dobles fondos en los bolsos e incluso la funda de un tampón utilizada para disimular una pipeta llena de alcohol. Todo con un noble e insano fin: emborracharse al máximo en O Beach sin pasar por caja.

Imágenes | Wayne Lineker

En DAP | Ibiza desaloja a 200 personas que vivían en furgonetas y frena las campers, pero no eran okupas: son trabajadores que no pueden permitirse el piso

En DAP | Estos apartamentos de Ibiza rinden tributo a la era hippie. Pero cuestan 800.000 euros por 81 metros cuadrados


Inicio