El mercado de las galletas sin gluten ha mejorado notablemente en las últimas décadas, si bien todavía suponen un coste extra para el bolsillo de las familias celíacas. Más difícil es encontrar obradores y pastelerías que puedan certificar que elaboran productos sin gluten, por lo que la mejor opción sigue siendo la cocina casera.
Sin caer en el autoengaño de que las galletas caseras son más sanas, sí es cierto que a nadie le amarga un dulce y todos tenemos derecho a disfrutar de un capricho de vez en cuando, también las personas celíacas o con sensibilidad al gluten. Los niños son quienes más agradecerán que tengamos un recetario de estos dulces para tomarlas ocasionalmente en familia o en ocasiones especiales aunque, para qué engañarnos, a todo el mundo le gustan las galletas caseras.
En el mundo de la repostería, las galletas son el dulce más sencillo de versionar sin gluten, sobre todo si nos gustan las pastas más firmes y crujientes. Más complicado es encontrar harinas alternativas al trigo y otras con gluten para poder desarrollar la masa aireada y esponjosa de bizcochos o magdalenas, o la miga tierna de un bollo. En el mundo galletero, de hecho, hay muchas recetas tradicionales que no tienen gluten en su receta original.
Sin recurrir a las mezclas comerciales de preparados de harinas sin gluten, las mejores alternativas en casa son los frutos secos molidos o en formato de harina, las legumbres, las semillas trituradas y cereales libres de gluten como el alforfón o trigo sarraceno, el arroz, el maíz o la quinoa.
La avena no tiene gluten, pero no siempre es recomendable en la dieta del celíaco, y siempre hay que comprobar que la que compremos esté certificada como libre de gluten. Muchas marcas trabajan procesando avena en plantas donde la contaminación cruzada con otros cereales está a la orden del día. Por eso hemos creado una sección aparte para galletas sin gluten, pero con avena, para que cada uno pueda elegir según sus necesidades.
Galletas sin gluten de mantequilla
Podemos considerar esta receta de galletas de mantequilla sin gluten como la básica para tener siempre en nuestro repertorio, una versión sencilla y perfecta para repetir en multitud de ocasiones. Se adapta bien a los cortadores y moles, permite obtener pastas más crujientes o más tiernas, y admite también aromas distintos o decoraciones después de hornearlas.
Batimos la mantequilla atemperada, troceada, con el azúcar, con batidora de varillas o una amasadora con el accesorio pala, hasta que esté la mezcla blanquecina y esponjosa. Echamos el huevo y batimos hasta incorporar.
Mezclamos la harina de maíz amarilla con el pellizco de sal y lo agregamos a la masa anterior. Vamos uniendo con una espátula o con nuestra batidora hasta formar una masa, la volcamos en una superficie enharinada y la unimos bien formando una bola.
Precalentamos el horno a 180ºC con ventilador. Dividimos la masa en cuatro trozos y vamos estirando cada uno entre dos papeles de horno. Si hace mucho calor meterla media hora a enfriar así estirada en la nevera, si no proceder con un cortapastas a formar las galletas que iremos colocando encima de una bandeja forrada de papel sulfurizado.
Repetimos esta operación hasta acabar con toda la masa. Horneamos durante 18-20 minutos. Una vez hechas, las dejamos cinco minutos encima de la bandeja caliente y las pasamos a acabar de enfriar encima de una rejilla.
Otra versión aún más simple y rápida para hacer son las galletas sin gluten ni huevo, perfectas para veganos o alérgicos a este ingrediente animal, que recuerdan a las pastas de almendra antiguas con un corazón más suave. Si se hacen más planitas, quedan más crujientes. Con solo tres ingredientes, se puede cambiar parte de la almendra por pistacho o avellana.
Galletas sin gluten tradicionales
En el recetario tradicional de muchas regiones y culturas encontramos galletas o pastas cuya receta original no contiene gluten. Son, en su mayoría, dulces típicos que tienen como base un fruto seco molido, y muchas se asocian a fiestas regionales o a tradiciones familiares. Las amaretti italianas y los amarguillos españoles son un buen ejemplo.
- Galletas crujientes de almendra
- Amarguillos de almendra
- Cookies sin gluten
- Amaretti italianas
- Amaretti de chocolate y canela
- Coquitos
- Carajitos del profesor
- Galletas de nuez sin gluten
- Cookies de limón y polenta
- Galletas italianas de almendra sin gluten ni lácteos
Galletas sin gluten con fruta, chocolate y más
A quien le apetezca experimentar y probar otros sabores y texturas, el mundo sin gluten es, en realidad, estupendo, ya que te obliga a jugar con otros ingredientes. Todo un descubrimiento supone incorporar legumbres trituradas a masas dulces, pero también podemos aprovechar frutas muy maduras, como el plátano, y cereales distintos, como el mijo.
- Galletas de chocolate, garbanzos y mantequilla de cacahuete
- Galletas de plátano, coco y naranja
- Galletas de trigo sarraceno y nibs de cacao
- Galletas de sésamo y plátano
- Galletas dulces de mijo
- Galletas de plátano y sirope de arce
- Galletas veganas de coco sin gluten
- Galletas de quinoa a la naranja
Galletas sin gluten con avena
Si en tu dieta sin gluten toleras bien la avena, y compras copos o harina de este cereal certificados como aptos para celíacos, también te puedes animar con muchas variantes de las clásicas galletas de avena. En copos, es un cereal que aporta una rica textura y ayuda a dar consistencia a las masas, y además es muy nutritiva. Además, a diferencia de la harina de trigo, se pueden preparar las galletas sin encender el horno, incluso con variantes en crudo.
- Galletas de Nutella al microondas
- Galletas de avena de dos ingredientes
- Galletas de avena y tahini
- Galletas de avena y plátano
- Pepas de avena y mermelada
- Galletas de avena al micoondas
- Galletas de chocolate sin horno
- Galletas de avena y zanahoria
- Galletas veganas de avena, mantequilla de cacahuete y semillas
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