53 dulces fritos para olvidarse por un rato de la dieta y disfrutar sin remordimientos del carnaval

53 dulces fritos para olvidarse por un rato de la dieta y disfrutar sin remordimientos del carnaval
Sin comentarios
7 votos

Sí, lo sabemos, no es fácil para los que ya estamos intentando seguir alguna dieta de cara al verano ver los deliciosos postres típicos de esta época del año. Pero vamos a relajarnos un poco, entregarnos al jolglorio de estas fiestas y a disfrutar de los placeres que nos ofrece la cocina más tradicional. Os tentamos con 53 dulces fritos con los que podréis celebrar el carnaval como se merece; un día es un día.

Muchas de las siguientes propuestas son postres típicos de nuestra gastronomía, también encontraréis recetas internacionales y algunas sorprendentes y poco conocidas. Venga, hagamos un pequeño parón en nuestros menús habituales y por una vez dejémonos llevar por un delicioso dulce con el sabor de antaño. Seguro que luego continuaremos con energías renovadas. ¿Por cuál os vais a decidir?

Buñuelos

Frito1

Si hay un representante especial de los dulces fritos sin duda son los buñuelos, pequeñas porciones de masa con un exterior crujiente y un interior suave. Esta receta tiene un origen muy antiguo, pues se tiene constancia de que los romanos ya la preparaban. Los árabes que vivían en el sur de la península fueron los primeros que iniciaron su venta ambulante, aunque en esa época se servían recubiertos de miel. Sin duda una delicia para el paladar.

Aunque hay muchos tipos de buñuelos, los más típicos son los conocidos como buñuelos de viento, que bien hechos resultan más ligeros que la mayoría de dulces fritos. Os dejamos aquí la receta completa.

Ingredientes

Para 40 unidades
  • Harina de repostería 170 g
  • Levadura química 3 g
  • Agua 250 g
  • Mantequilla 50 g
  • Sal
  • Azúcar (una cucharadita) 5 g
  • Huevos 4
  • Aceite de girasol u oliva
  • Azúcar para rebozar al gusto

Cómo hacer buñuelos de viento

Dificultad: Media
  • Tiempo total 40 m
  • Elaboración 20 m
  • Cocción 20 m
  • Reposo 30 m

Empezamos pesando la harina y la levadura, después las tamizamos. En un cazo ponemos el agua, la mantequilla, el pellizco de sal y la cucharadita de azúcar. Lo ponemos al fuego hasta que hierva. Añadimos de golpe la harina, bajamos el fuego y removemos hasta obtener una masa que se despegue de las paredes. Retiramos del fuego y dejamos templar. Fuera del fuego, vamos añadiendo los huevos de uno en uno, batiendo con unas varillas eléctricas después de añadir cada uno y no agregando el siguiente hasta que el anterior no esté bien disuelto en la masa. Obtendremos una masa lisa y homogénea. Dejamos reposar la masa una media hora. Calentamos aceite en una sartén y con dos cucharitas de café (lo más pequeñas posible porque la masa crece muchísimo cuando se fríe) vamos formando bolitas que iremos friendo hasta que estén bien doradas. A medida que los buñuelos estén hechos los iremos depositando sobre un plato recubierto con papel cocina, para que absorba el aceite sobrante. Los rebozamos en azúcar y los servimos inmediatamente. Freír los buñuelos es la parte más "delicada" de esta receta si queremos que nos queden de forma redondeada. Mi truco es untar las cucharas con aceite, así la masa no se pega. Para ello tengo un vaso con aceite en el que voy sumergiendo las cucharillas antes de hacer cada buñuelo, es un poco laborioso pero así quedan perfectos.

7 votos

Más recetas de buñuelos

Bunuelos Aguilas

Dónuts y rosquillas

Rosquillas

Aunque las hayamos agrupado bajo un mismo epígrafe, nada tiene que ver una rosquilla, de origen español, con un donut, de tradición estadounidense. El origen de las rosquillas, nuevamente, tenemos que buscarlo en la época romana, por lo que se trata de una tradición muy antigua. En la actualidad se trata de una preparación típica de la Semana Santa. El origen del donut no está muy claro, pero parece que el agujero del centro se formó porque la masa del centro quedaba cruda.

Pestiños

Pestinos

La historia del pestiño se remonta, como mínimo, al siglo XVI aunque probablemente es mucho más antiguo. La primera referencia literaria la encontramos en La Lozana andaluza (1528) de Francisco Delicado, obra en la que es mencionado como parte del repertorio culinario de la protagonista. Su tamaño y forma son variables, aunque por lo general suele ser un cuadrado de masa con dos esquinas opuestas plegadas hacia el centro.

Torrijas

Torrijas de Coco

La torrija es el dulce estrella de la Semana Santa y de la Cuaresma, aunque también se consumen en otras fiestas o todo el año, para aprovechar el pan duro, como los "picatostes" asturianos.

En nuestro país, la torrija o torreja aparece documentada en el siglo XV, curiosamente como un plato indicado para la recuperación de parturientas. Su preparación admite leche, almíbar o vino, y también infinidad de variantes más creativas o contemporáneas.

Otros postres fritos

En este apartado hemos incluido muchos otros dulces que también se fríen, sean recetas tradicionales como los churros, o novedosas como la tarta árabe. Para evitar que estos postres sean demasiado aceitosos lo mejor es dejarlos escurrir sobre un papel absorbente, pero justo el tiempo necesario porque si no quedarán demasiado gomosos. Después ya podéis rebozarlos en azúcar y ¡a disfrutar!

En Directo al Paladar | Siete utensilios para preparar dulces de carnaval que no te puedes perder si quieres seguir la tradición
En Directo al Paladar | Cómo hacer con Thermomix las siete recetas de carnaval más tradicionales

Temas
Comentarios cerrados
Inicio